Aquí un primer quiebre de paradigma: a diferencia de otros años, los consumidores no tienen problema en dejar atrás la lealtad hacia sus marcas favoritas, ya sea de bienes de consumo o a los establecimientos minoristas, realizando una evaluación con mayor profundidad de las opciones de productos que están a su alcance.
Por supuesto, muchas marcas se han percatado de este cambio de actitud y han tomado la iniciativa. Productos asequibles, paquetes que disminuyen el precio por unidad y presentaciones más pequeñas que disminuyen el desembolso, son algunas de las nuevas alternativas para satisfacer las necesidades del consumidor y no perderlo. El estudio State of Grocery: Retail Mexico 2024 señala que cerca del 50% de los consumidores busca cada vez más paquetes de productos que les den acceso a mejores precios. Además, cuatro de cada 10 consumidores están convencidos de probar diferentes marcas y buscar la mejor relación de calidad-precio.
Como podemos ver, la industria está cambiando. ¿Qué otros fenómenos de consumo estamos enfrentando en nuestro país y cómo pueden aprovecharlos tanto marcas como los establecimientos minoristas?
Mantener lo 'premium', una apuesta ganadora
Los consumidores mexicanos de ingresos medios son los más optimistas respecto a la recuperación económica del país tras la pandemia, aunque los consumidores que manifiestan incertidumbre aumentaron de 34% en 2023 a 41% en 2024. Esta inseguridad surge al percibir que sus ahorros se han reducido debido al aumento del gasto para el hogar —aproximadamente el 40% declaró que recurrieron a sus ahorros para cubrir este tipo de gastos semanales.
Ahora, si bien hay preocupación por gastar, cuatro de cada 10 consumidores afirman que, de existir la ocasión, están dispuestos a comprar alimentos y productos de cuidado personal más caros. Esto es un hallazgo interesantísimo para las marcas: siempre y cuando mantengan una calidad premium o inigualable en sus productos, los mexicanos sacrificarán otros consumos y su bolsillo por lo que se le conoce en el argot mexicano como “darse un gustito”.
El auge de las marcas propias
Los minoristas no son ajenos a estos cambios de comportamientos y tendencias, un claro ejemplo ha sido lanzamiento de productos de marcas propias en los últimos años. Las marcas propias son aquellas en productos fabricados por terceros pero que se comercializan bajo el nombre propio del minorista, mismas que se han colocado significativamente en las canastas de los mexicanos, particularmente en las tiendas de descuento. El mercado de marcas propias ha crecido a una tasa anual compuesta de aproximadamente el 33% desde 2021, impulsado principalmente por las tiendas de descuento (+42%) y en 2023 alcanzó aproximadamente el 15% de la mezcla de ventas del canal.
¿A qué se debe este auge? Los productos de marca propia han ganado popularidad entre los consumidores que buscan alternativas asequibles frente a las marcas tradicionales. Antes, estos productos ganaban terreno en la canasta básica (por ejemplo, chile en polvo, detergente, arroz, refrescos); hoy en día, ya existe un portafolio de productos de marca propia de alta gama: queso parmesano, embutidos españoles, jabones de diferentes aromas y hasta vinos y licores. El tabú a comprar estas marcas quedó atrás y cada vez son más los mexicanos que comparan y comparten opiniones de productos de una marca propia contra otra marca propia.