El año pasado se realizaron eventos de alto impacto para el fortalecimiento del ecosistema emprendedor en salud. Más allá de ser espacios de diálogo, estos encuentros fomentaron acciones tangibles:
- Conferencia en Universidad de la Libertad (14 de febrero): Abordó el tema "El futuro de la innovación", destacando la capacidad de América Latina para convertirse en un referente en tecnología aplicada a la salud.
- 2º Biomeet-Up en BBVA Open Platform (11 de junio): Un evento pionero en Ciudad de México que reunió a líderes del ecosistema biotecnológico. El panel titulado “El despertar del ecosistema emprendedor en México y LATAM” posicionó a la biotecnología como un área estratégica.
- Radical Innovation Summit (29 de agosto): Foro en Ciudad de México centrado en crear entornos colaborativos en sectores como la salud, la energía y las finanzas.
- 13º Congreso de la Red OTT México (27 de septiembre): Tres paneles clave y un Demo Day, que logró conectar startups emergentes con actores industriales y financieros.
- Innovation Week, Perú (27 de noviembre): Enfatizó el rol de la investigación y el emprendimiento científico en el fortalecimiento regional del sector salud.
- Reunión Nacional de Investigadores, Querétaro (5 de diciembre): Este encuentro impulsado por la Secretaría de Salud subrayó la necesidad de “vincular la investigación con la comercialización tecnológica en salud”.
Como resultado de estos encuentros, se fortalecieron las conexiones entre investigadores, startups, inversionistas y policymakers, dando lugar a alianzas estratégicas y una visión compartida sobre el potencial de la región.
En cuanto a la desconexión entre la investigación científica y su aplicación comercial, uno de los mayores desafíos en América Latina, al menos dos programas lograron resultados transformadores: el programa de emprendimiento en salud, entre marzo y julio capacitó a 300 científicos en metodologías para transformar investigaciones en modelos de negocio viables, que ha beneficiado a 600 participantes en dos año; este esfuerzo ha sido crucial para cerrar la brecha histórica entre la academia y la industria.
El otro programa es el de Incubación de Emprendimientos Científicos en Salud que apoyó a 28 startups en etapa temprana mediante la metodología EBELI (Evidencia Basada en Emprendimiento e Innovación Esbelta) y que impulsó a 56 startups, muchas de las cuales ya captaron el interés de inversionistas privados sentando las bases para un ecosistema más sólido y competitivo en la región.
Lo logrado en este año está respaldado por indicadores que demuestran un crecimiento sostenido en inversión y desarrollo tecnológico en salud. Las inversiones de startups en salud crecieron un 25% contra el año anterior, superando los 500 millones de dólares. Actualmente hay más 1,000 startups operando en AL enfocadas en biotecnología, inteligencia artificial aplicada a la salud y dispositivos médicos. Se proyecta que para 2027 el mercado de salud digital en la región alcanzará los 18,000 millones de dólares, con un crecimiento anual compuesto (CAGR) del 17%.
Estos números reflejan el interés creciente del capital de riesgo en apoyar soluciones innovadoras que mejoren el acceso, la eficiencia y la calidad de los servicios de salud en la región. Sin embargo, persisten algunos desafíos estructurales, como:
- Acceso a financiamiento: Aunque la inversión ha crecido, el financiamiento en etapas tempranas sigue siendo limitado para muchos emprendedores.
- Vinculación academia-industria: Es necesario fortalecer las plataformas que conectan a científicos con empresas e inversionistas.
- Capacitación especializada: La formación en áreas como la regulación sanitaria, propiedad intelectual y comercialización tecnológica debe expandirse.
No obstante, las oportunidades son claras: La región cuenta con un potencial científico sin explotar, respaldado por universidades y centros de investigación de alto nivel. La adopción de tecnologías, como inteligencia artificial y biotecnología, ofrece soluciones innovadoras a problemas de salud pública, por lo que considero que AL puede posicionarse como un hub global de innovación en salud si continúa impulsando políticas de fomento y colaboración público-privada.
El próximo año promete dar continuidad a este impulso con iniciativas como: el programa semestral Health Acceleration Program para apoyar a 10 startups de salud, con el objetivo de recaudar un millón de dólares cada una; el Healthathon 2025 que, en el lapso de 10 semanas identificará 15 proyectos finalistas con potencial transformador; o el Latin American Health Innovation Forum, un espacio clave para conectar actores del ecosistema e impulsar colaboraciones estratégicas. Estas acciones garantizarán la consolidación del ecosistema, y posicionarán a América Latina como una región líder en tecnologías de salud.