AI-shoring significa transformar a México en un creador y exportador de soluciones tecnológicas avanzadas, en lugar de ser simplemente un consumidor de innovaciones extranjeras. Esto requiere un ecosistema integral que combine infraestructura, talento, regulación e inversión.
Sin una estrategia proactiva como el AI-shoring, México corre el riesgo de convertirse en una "colonia digital", dependiente de otros países para satisfacer sus necesidades tecnológicas. No basta con consumir innovaciones, es fundamental construir capacidades propias para garantizar soberanía digital, confianza y seguridad en un mundo cada vez más impulsado por la IA. Son cuatro los pilares fundamentales del AI-shoring:
1. Infraestructura energética robusta: Los centros de datos modernos, esenciales para el desarrollo de la IA, demandan niveles de energía significativos. Necesitamos inversiones que garanticen un suministro confiable y sostenible.
2. Marcos regulatorios innovadores: Se requiere un balance, generando un marco regulatorio que anticipe los riesgos emergentes, como los deepfakes y el fraude cibernético, cuyo impacto global ha crecido exponencialmente; al tiempo que protege la propiedad intelectual derivada de la innovación.
3. Fomento al talento: El desarrollo del talento requiere universidades como centros de formación e innovación, conectadas al sector productivo; mientras que políticas migratorias estratégicas pueden atraer a los mejores talentos del mundo.
4. Inversión significativa: Un fondo público-privado para impulsar la investigación y desarrollo de proyectos de IA detonando una intensa actividad creativa en el sector.
La confianza como motor del desarrollo
Un aspecto crucial que no puede pasarse por alto en esta estrategia es la confianza, no sólo como un valor social, sino como un motor económico esencial. Estudios recientes, como los de Our World in Data, demuestran que existe una relación directa entre los niveles de confianza en las personas y el PIB per cápita de los países. En México, la percepción de confianza es menor en comparación con economías de ingresos medios-altos como la India, lo que plantea un desafío importante que debe ser resuelto para maximizar nuestro potencial.
Esta carencia también se refleja en el entorno digital. En este contexto, la seguridad y la confiabilidad de las transacciones digitales son piezas clave para el desarrollo económico. La confianza digital actúa como el cimiento de los ecosistemas tecnológicos modernos. Herramientas avanzadas tienen la capacidad de fortalecer este cimiento, proporcionando mayor seguridad y creando un entorno digital más eficiente que podría impulsar significativamente el crecimiento económico.
Una visión para el liderazgo global
Articular una estrategia de AI-shoring también representa la oportunidad de redefinir nuestra relación con la tecnología global. México tiene los elementos necesarios para liderar: talento competitivo, una ubicación geográfica estratégica y un mercado interno en crecimiento. Sin embargo, el liderazgo no llega por inercia; requiere visión, colaboración y acción inmediata.