Quien mueve la aguja hoy es el retail. El comercio evoluciona hacia experiencias omnicanales y la implementación de Inteligencia Artificial (IA) agéntica. Hoy los comercios buscan soluciones de pago que funcionen en todos los canales, que sean seguras y escalen con su negocio.
Para las pequeñas y medianas empresas, se trata de velocidad y confiabilidad. Los comercios pequeños se enfocan en construir una sólida base operativa. Sus prioridades incluyen aceptar pagos omnicanales, incluyendo pagos sin contacto y móviles, asegurar las transacciones y brindar un proceso de pago rápido y sin fricciones. La fijación de precios es un factor crítico para estos comercios, ya que las limitaciones de presupuesto les obligan a priorizar solo las capacidades esenciales.
Los comercios más grandes buscan personalización inteligente impulsada por IA e integración perfecta con sus sistemas existentes. Durante 2025, hemos presenciado el despegue del comercio agéntico, con asistentes impulsados por IA que buscan, comparan y pagan en nombre del consumidor.
Grandes actores han adoptado este cambio, Visa (Intelligent Commerce) y Mastercard (Agent Pay) lanzaron plataformas de comercio agéntico, en las que agentes asisten a los consumidores en todo el proceso de compras. PayPal en colaboración con Perplexity habilitó transacciones directamente dentro de la búsqueda conversacional que permiten comprar y pagar sin entrar en interfaces de comercio.
A medida que el comercio se digitaliza, los métodos de pago se transforman. Las tarjetas de crédito y débito ceden paso a las billeteras digitales y pagos A2A (cuenta a cuenta), reconfigurando la mezcla de pagos. En Capgemini proyectamos que de 2024 a 2030, el comercio electrónico crezca a un CAGR de 8%, superando los aumentos de pagos minoristas en tienda de solo 4%; estas tendencias aceleran la adopción de nuevos métodos de pago.
Un factor principal detrás del auge de las transacciones no monetarias es la mejora de la conveniencia para el consumidor, particularmente a través de opciones de pago sin contacto que hacen el proceso más rápido y fluido.
¿Qué demandan los comercios? Procesos de incorporación (onboarding) rápidos y fluidos y tasas de aprobación altas. Actualmente, la incorporación bancaria de comercios puede tomar hasta siete días, con un costo promedio de hasta 496 dólares, mientras que las PayTechs pueden activar comercios en menos de 60 minutos por 214 dólares.
El comercio exige procesos sin fricción, conversión alta y menos pasos, seguridad; altas tasas de éxito en pagos y una infraestructura confiable en un entorno digital-first. La regla es simple: menos fricción, y más conversión.
Las PayTechs ya implementan orquestación de pago como habilitador crítico para el enrutamiento inteligente de transacciones y priorizan las monedas digitales de bancos centrales y las stablecoins, e investigan marcos de identidad digital. Si una PayTech permite cobrar con cualquier método y liquida al instante, el estándar se mueve y los comercios lo exigen como norma.
Las principales brechas siguen siendo sistemas poco confiables. Los comercios reportan pérdidas de aproximadamente 2% de sus ingresos totales por fraude en pagos y hasta 9 horas de inactividad anual. Aquí hay terreno fértil para analítica, autenticación fuerte e inteligencia artificial aplicada.
Los comercios buscan proveedores que ofrezcan servicios de valor agregado integrados y específicos por sector, como integración fluida con plataformas de entrega de comida para restaurantes o programas de lealtad sin interrupciones para minoristas.