El SGM tiene la responsabilidad de identificar y cuantificar yacimientos de minerales estratégicos para la transición energética y la seguridad nacional. Estas acciones permitirán la alineación con el nuevo acuerdo sobre minerales críticos y tierras raras, y próximamente se deberá establecer un mecanismo de integración con el Servicio Geológico de los Estados Unidos.
El Servicio Geológico Mexicano (SGM) no puede explotar minas directamente. Actualmente, las concesiones no se otorgan al primer solicitante; el SGM realiza primero la exploración y, si identifica potencial, el Estado licita la concesión de explotación. Cuando una empresa privada obtiene la concesión, esta tiene una vigencia de 30 años, prorrogables por otros 25 bajo ciertas condiciones. Las compañías dependen de la información geológica proporcionada por el SGM, lo que podría propiciar contratos mixtos de exploración con empresas estadounidenses, permitiendo cierta continuidad en el otorgamiento de concesiones a quienes asumen el riesgo. Es importante recordar que tanto el SGM como la ley reconocen el derecho de retribución: cuando un particular colabora en la exploración y esta resulta exitosa, adquiere el derecho a una contraprestación o preferencia en la licitación.
En un plazo de 60 días, México y Estados Unidos deberán alinear las políticas mineras con la revisión del T-MEC programada para 2026, con el objetivo de garantizar cadenas de valor tecnológicas y una explotación minera eficiente.
Según el SGM, la inversión minera en México ha sido volátil en las últimas dos décadas. Tras alcanzar su pico de 8,433 millones de dólares en 2012, la cifra ha disminuido por la falta de nuevas concesiones y cambios legales. Prevé una caída de más de 3,800 millones en 2025, el nivel más bajo en casi 10 años. El sector requiere inversión, tecnología y estrategias a largo plazo.
En México se registran actualmente 529 proyectos mineros, de los cuales 228 están en fase de exploración, 180 en producción, 24 en desarrollo y 97 se encuentran suspendidos o cesados. De estos proyectos, 20 corresponden a litio en etapa de exploración (principalmente en formaciones de arcilla), 55 a cobre, y la mayoría de las iniciativas relacionadas con tierras raras permanecen en fases iniciales de prospección o exploración.