Publicidad
Revista Digital
Publicidad

Enseñanzas empresariales del Titanic

El caso puede ser un ejemplo para empresas públicas o privadas que enfrenten situaciones problemáticas, para evitar convertirse en un referente histórico que, como el gran barco, trascienda el tiempo.
mar 21 abril 2026 06:04 AM
limpian_crudo_golfo_mexico.jpg
Del derrame de hidrocarburos en el Golfo de México, como en el Titanic, nos enteramos a través de los medios de comunicación y ha ocupado espacios en medios internacionales de prestigio, poniendo en entredicho la credibilidad institucional, apunta Mario Maraboto Moreno. (Foto: @Pemex
)

El 14 de abril de 1912 se hundió el Titanic. Es una fecha que ha perdurado como recordatorio de lo impredecible y de lo que se puede aprender a partir de la tragedia del emblemático barco.

El Titanic fue, en su momento, el barco más grande, moderno y lujoso del mundo y además de tener gimnasio, piscina, y restaurantes de lujo, contaba con algunas medidas de seguridad avanzadas para la época, como mamparos metálicos y compuertas activadas a distancia. Sus constructores aseguraban que era insumergible, pero el factor humano reflejado en la confianza de que el barco era lo máximo rebasó las medidas de seguridad y el Titanic chocó y se hundió.

Publicidad

Creo que eso pasa con empresas y organizaciones que confían en que hacen las cosas correctamente, pero, ante alguna situación no considerada o inesperada, no saben cómo actuar debido al exceso de confianza. Ni qué decir de aquellas corporaciones que, por cumplir con un tiempo de entrega, sacrifican calidad y seguridad cuyos resultados derivan, muchas veces, en algún tipo de tragedia.

En la historia hay ejemplos de organizaciones que han enfrentado problemas inesperados de los cuales a veces no han salido airosos en industrias como la farmacéutica (Tylenol), la energética (Chernobyl), la aérea (varias grandes aerolíneas), aeroespacial (Challenger) o petroquímica (Exxon, o recientemente, Dos Bocas). Adicional al problema, en muchos casos el público se enteró a través de los medios de comunicación y no necesariamente por los directamente responsables, lo que llevó inevitablemente a especulaciones que complicaron el panorama y la credibilidad de los responsables.

¿Qué pasó cuando se hundió el Titanic?

Las primeras informaciones se dieron a través del telégrafo del propio barco. Como ocurre aún en la actualidad, los primeros datos no eran del todo confiables: había confusión, inexactitudes y especulación. Prácticamente nadie en tierra conocía el estado real de la situación, de forma que la mayoría de la información publicada era inexacta. Tanto la prensa de los Estados Unidos como la internacional cayó en tanta inexactitud, que muchos lectores llegaron a pensar que el Titanic estaba a salvo e incluso sin daño. La tragedia fue seguida día a día por diarios de diferentes países con inexactitudes y, en ocasiones, con historias exageradas de honor y audacia, de héroes y salvadores.

A más de 100 años aún persisten historias, rumores, mentiras, controversias y leyendas, incrementado todo ello a raíz del descubrimiento de sus restos en 1985 y de la implosión del sumergible Titán en 2023 que, con seis personas a bordo, buscaba visitar los restos del Titanic. Pero el caso puede ser un ejemplo para empresas públicas o privadas que enfrenten situaciones problemáticas, para evitar convertirse en un referente histórico que, como el gran barco, trascienda el tiempo.

Publicidad

Pensemos en el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México, del que, como en el Titanic, nos enteramos a través de los medios de comunicación y que ha ocupado espacios en medios internacionales de prestigio, poniendo en entredicho la credibilidad institucional. El primer día de marzo, reportes en diarios locales de Tabasco alertaron la presencia de chapopote en costas del norte del Estado y del sur de Veracruz, pero las autoridades no hicieron caso. Barcos que precedieron el paso del Titanic alertaron sobre la presencia cercana de icebergs, pero el capitán Edward Smith no prestó atención y confió en los avances en seguridad de su barco y en sí mismo.

El 2 de marzo, Pemex emitió un comunicado que concluía que “tras realizar inspecciones técnicas en sus instalaciones, no se ha detectado fuga o derrame alguno” pero éste avanzaba sin que las autoridades de medio ambiente lo constataran. En el Titanic, el capitán Smith tampoco se preocupó por constatar la cercanía de icebergs ya que, al parecer, estaba en una fiesta privada.

Al cuarto día los pobladores, no las autoridades, iniciaron las primeras labores para retirar el chapopote de las playas y de la laguna de Ostión (Pajapan), pero el derrame siguió avanzando; al doceavo día la gobernadora de Veracruz infundadamente responsabilizó del derrame a “un barco privado…” y hasta entonces la Marina activó el Plan Nacional de Contingencias para Derrames de Hidrocarburos. Igual avanzó el Titanic durante las siguientes horas sin prevenir alguna contingencia y, cuando se confirmó la cercanía con el iceberg, parece que el capitán quiso culpar a los marineros en la sala de mando e intentó evitar el golpe; ya era demasiado tarde: se iniciaba la tragedia.

En el caso del Titanic aún persisten historias, rumores, controversias y leyendas. Se sigue especulando sobre la real causa del hundimiento, desde sabotaje hasta fraude con los seguros. En el tema del derrame en el Golfo, aun no hay certeza sobre lo que lo originó y posiblemente, al igual que el barco, con el tiempo siga habiendo especulaciones y quede como un referente de las afectaciones que se pueden ocasionar por no actuar desde el principio bajo el concepto de que “a nosotros no nos puede pasar.” Lo importante en una organización es aprender de los otros.

_____

Nota del editor: Mario Maraboto Moreno es Licenciado en Periodismo por la UNAM. Investigador Asociado en la Universidad de Carolina del Norte. Autor del libro "Periodismo y Negocios. Cómo vincular empresas con periodistas". Consultor en Comunicación, Relaciones Públicas y situaciones especiales/crisis desde 1991. Escríbele a su correo mmarabotom@gmail.com y síguelo en X como @mmaraboto . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

Publicidad

Newsletter

Únete a nuestra comunidad. Te mandaremos una selección de nuestras historias.

Publicidad

Publicidad