El agua es un buen ejemplo. El enfriamiento de circuito cerrado recircula el agua en lugar de reponer constantemente la que se pierde por evaporación, lo que reduce el consumo directo prácticamente a cero. En Arizona, uno de los estados con mayor estrés hídrico en Estados Unidos, los centros de datos consumieron en 2025 alrededor de 30 veces menos agua que los campos de golf, y generaron un estimado de 50 veces más recaudación fiscal por unidad de agua (Andy Masley, 2025).
Esto es relevante en Querétaro, donde el estrés hídrico es real, pero antecede la llegada de los centros de datos. El estado ocupa el sexto lugar nacional en estrés hídrico y ocho de sus 11 acuíferos ya están sobreexplotados (Conagua, 2023). Esto no exime a los desarrolladores de centros de datos de la responsabilidad de minimizar su huella. Al contrario, en un estado con estrés hídrico como Querétaro, los sistemas de circuito cerrado y otras tecnologías de eficiencia deben considerarse cada vez más parte de la licencia social para operar.
La electricidad es el reto mayor. El déficit de Querétaro es estructural, pues la demanda alcanzó 1,535 MW en 2025 frente a 723 MW de capacidad de generación instalada (CENACE). Los centros de datos ya representan entre 200 y 300 MW de esa demanda en el estado según la exrectora de la Universidad Autónoma de Querétaro, Teresa García Gasca. MEXDC estima que la demanda del sector podría acercarse eventualmente a los 1,300 MW. Atender ese crecimiento claramente requerirá una inversión adicional considerable.
Pero esto no es un juego de suma cero entre centros de datos, fábricas y hogares. Bien estructuradas, las grandes inversiones pueden financiar la infraestructura que Querétaro necesita de cualquier forma. Ya se han destinado alrededor de 550 millones de dólares a infraestructura eléctrica solo en Querétaro (MEXDC). Los grandes proyectos pueden financiar subestaciones dedicadas e infraestructura relacionada, y así sumar capacidad a la red en lugar de solo demandarla.
El beneficio económico ya es visible. El sector tecnológico de Querétaro creció 12% en 2025, atrajo cerca de 1,600 millones de dólares y generó más de 10,200 empleos (SEDESU, 2026). A escala nacional, la industria de centros de datos ha generado 15,000 empleos y podría llegar a 100,000 en cuatro años (MEXDC). Pero el valor estratégico va más allá del empleo. El cómputo se vuelve un insumo para casi todo, desde los servicios financieros hasta la manufactura, la salud y el gobierno. Un país sin infraestructura para procesar y almacenar sus datos depende de la de otros, o se queda atrás.