Los ejecutivos de la compañía comentaron que llevan varios meses realizando pruebas a campo abierto, sobre mar y por último en zonas más pobladas.
La propuesta de Uber es volar los vehículos desde el restaurante, en este caso McDonalds, hasta puntos específicos en las ciudades en las que un repartidor humano puede recolectar la comida y llevarla al punto final o que aterricen sobre el techo de vehículos específicos y especiales de Uber Eats.
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“El objetivo es aprovechar toda la data y experiencia de la plataforma de entrega de Uber Eats para facilitar y crear los puntos de entrega a fin de abrir más oportunidades de restaurantes o puntos de entrega en otras ciudades. Al mismo tiempo toda la data generada por el servicio de drones de comida servirá como la base para los viajes áreas compartidos de Uber Air en el futuro”, comentó Fischer.
Como parte del programa piloto Uber diseño del drone que estará entregando los alimentos a los usuarios, con la finalidad de aumentar los niveles de seguridad, cumplir con regulaciones, evitar movimientos bruscos que alteren la comida y mejorar la experiencia del usuario.
Por ahora la prueba arrancará con McDonalds en la zona de San Diego, pero la firma espera pronto expandir el servicio a otras ciudades y con más opciones de restaurantes.
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