De acuerdo con el más reciente reporte de la Organización de Estados Americanos (OEA), sobre el impacto del cibercrimen en la banca mexicana, este fenómeno le cuesta en promedio 107 millones de dólares anuales al sector; pero el reporte sustenta que, aunque ha crecido la atención que se le pone al tema en este sector, las estrategias y la inversión que se hace en torno al tema son aún pocas.
La banca mexicana invierte solo 1.59% del total de su presupuesto en el combate a amenazas digitales pero este porcentaje es el mismo tanto en bancos grandes como en pequeñas fintechs.
A nivel general, México aún se posiciona como un país rezagado en el abordaje del combate al cibercrimen y con un nivel de madurez aún bajo. Según los indicadores del reporte de madurez en ciberseguridad de la OEA y el Banco Interamericano de Desarrollo, México muestra pocos avances en la elaboración de una estrategia en el tema pues está escrita y documentada, pero no ejecutada además destaca que hacen falta profesionales capacitados para trabajar en estos temas.
Mientras que el índice global de ciberseguridad, publicado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), rankea a México en el número 63 de 193 países en cuanto a cómo gestiona su ciberseguridad.
“Ciberseguridad no es solo hablar de necesitar una coordinación si no una estrategia más coordinada. Estoy hasta cierto punto más tranquilo, porque veo que comienza a haber más comunidad y comunicación. Pero el problema es que si bien ya estamos hablando nosotros ahora el tema es que no podemos hablar con el estado”, advierte Velázquez.