“El problema es que mucha gente ha creído que sus computadoras o celulares han sido hackeados por los mensajes que envían los criminales, sin embargo la mayoría de las veces sólo se trata de una estrategia de ingeniería social que ha sido muy efectiva en países de América Latina, pues muchas personas creen que pueden usar su información de forma indebida” puntualizó Kuvobic.
Ante esta situación, el experto de ESET precisa que lo ideal es generar mecanismos de autentificación en las cuentas de correo, evitar abrir mensajes que podrían ser apócrifos y mantener las actualizaciones de los sistemas operativos y antivirus al día.
Además, en cuanto a los servicios de correo electrónico dentro de las organizaciones, es importante evitar las configuraciones por defecto; especialmente aquellas que permiten la retransmisión de correos, ya que suelen ser utilizados por spammers o incluso códigos maliciosos.
“En el caso de la campaña que detectamos en mayo, alertamos a varios países, pues esta estafa logró recaudar cerca de medio millón de dólares provenientes de víctimas de distintas partes del mundo” indicó el experto.
El monto es posible saberlo porque se le da seguimiento a las direcciones de las billeteras de Bitcoin que vienen dadas por los cibercriminales dentro de los correos extorsivos que envían.
Desde la detección del correo electrónico, la dirección de Bitcoin que ubicaron los analistas registró 36 movimientos a lo largo de casi un mes de actividad relativamente constante, con un total recibido de 1.29 BTC (poco más de 4,300 dólares). Y de hecho en un sólo día lograron recaudar 1,400 dólares.
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