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El impacto ambiental del bitcoin hace desistir a Tesla

Para Elon Musk, la emisión de gases contaminantes en los procesos de minería de bitcoin fue suficiente para declinar esta criptomoneda como método de pago.
jue 13 mayo 2021 12:00 PM
Tesla no aceptará bitcoin por asuntos medioambientales
Apenas en marzo la empresa había aceptado este método de pago.

Elon Musk desistió de aceptar bitcoins como pago por los autos de Tesla por razones medioambientales. “La criptomoneda es una buena idea en muchos niveles y creemos que tiene un futuro prometedor, pero esto no puede tener un gran costo para el medio ambiente”, escribió el empresario a través de su cuenta de Twitter.

Además de esta decisión, Musk también señaló que Tesla ya no venderá más de los 1,500 millones de dólares en bitcoin que adquirió a inicios de este año. Sin embargo, cabe recordar que la empresa ya había vendido una parte en el primer trimestre del 2021 e incluso esa operación se convirtió en parte importante de las ganancias que reportó durante este periodo.

Si bien la decisión tomó por sorpresa a muchos, pues apenas en marzo había aceptado este método de pago, la empresa declaró por medio de un comunicado que tienen planeado reanudar las ventas a través de bitcoins una vez que su proceso de extracción “pase a una energía más sostenible”.

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Y es que la relación del Bitcoin con el medio ambiente no es la mejor. De acuerdo con una estimación de Digiconomist , un sitio especializado en analizar las consecuencias de las tendencias digitales, el consumo de energía de esta criptomoneda es comparable a la tasa anual de Países Bajos.

Además, el consumo de toda esa energía trae como consecuencia una huella de carbono similar a la que producen naciones como Singapur, debido a que las máquinas que realizan las transacciones de Bitcoin —y otras criptomonedas— utilizan grandes cantidades de energía que proviene principalmente de combustibles fósiles.

Si bien puede resultar complejo de entender, la polémica relación entre el bitcoin y el medio ambiente se basa en la necesidad de mineros con máquinas capaces de extraer la criptomoneda, a partir de la resolución de complejos problemas numéricos para verificar que durante las transacciones se envíe o reciba la divisa.

Tras llevar a cabo este procedimiento, las personas detrás de él, es decir los mineros, reciben cantidades de bitcoin ocasionalmente y para aumentar sus ganancias conectan más máquinas para trabajar casi a tiempo completo, por lo tanto, el consumo de energía es demasiado alto.

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En este sentido Michel Rauchs, investigador en el Centro de Cambridge para Finanzas Alternativas, dijo a The Verge que el alto precio del bitcoin también es un elemento que motiva el proceso de minería y, por lo tanto, la contaminación, pues las jugosas ganancias incentivan a las personas a participar.

De acuerdo con Greenpeace , otro factor que incide en las emisiones de gases de efecto invernadero es la localización de los grandes focos de operaciones de minería de bitcoin, pues un gran porcentaje se encuentra en Asia, donde la producción de energía se basa fundamentalmente en carbono, por lo que el auge de las criptomonedas está provocando un exceso de emisiones no contempladas en ningún protocolo ambiental.

Si bien algunos han defendido esta tecnología, pues mencionan que también hace uso de energías renovables, como la hidroeléctrica o la eólica, además de energía nuclear, activistas medioambientales han resaltado que esos son casos específicos que no eximen a la industria de criptomonedas de su responsabilidad con el medio ambiente.

En febrero, después de que Tesla adquiriera 1,5000 millones de dólares en bitcoins surgieron críticas a la empresa, pues esta decisión chocaba con sus aspiraciones ambientales de “acelerar la transición del mundo hacia la energía sostenible”, ya que inflaba su huella de carbono al ser parte de las emisiones indirectas de la compañía.

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Incluso inversores mostraron su inquietud tras la determinación de Tesla. “Estamos muy preocupados por el nivel de emisiones de dióxido de carbono generadas por la minería de bitcoin”, comentó Ben Dear, director ejecutivo de Osmosis Investment Management, la cual gestiona cerca de 2,200 millones de dólares en activos que tiene acciones de Tesla en varias carteras.

Tras la decisión de Musk sobre no aceptar el bitcoin como método de pago para los automóviles Tesla, su valor cayó casi un 8% y ronda los 50,400 dólares, según datos de Bloomberg, lo cual representa una cantidad considerable si se compara con su valor máximo histórico de 64,869 dólares que alcanzó el 14 de abril.

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