Publicidad
Revista Digital

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

Qué es mejor, ¿invertir en acciones de Tesla o comprarse el auto?

Los autos se deprecian y las acciones pueden sufrir movimientos bruscos, pero a la hora de pensar en el futuro, la inversión siempre es la mejor opción.
vie 16 abril 2021 05:03 AM
Autos de tesla
Los autos eléctricos se deprecian 52% después de tres años de sacar un contrato de arrendamiento.

Al momento de decidir si comprar un auto o invertir en una acción, no hay duda que la irracionalidad y las emociones se interponen en la decisión, muchas veces alentada por consejos -y presión- de familiares y amigos sobre lo que más conviene -especialmente a las personas jóvenes- y donde la balanza se inclina por “invertir” (en realidad es un gasto no una inversión) en un auto, en lugar de adquirir acciones.

El ejemplo del auto no es fortuito, sobre todo por la atención que los títulos de Tesla han cobrado al convertirse en la firma automotriz de mayor valor en Bolsa. Si se debe o no comprar una acción no es la pregunta a resolver, aquí sólo se plantea el escenario de lo que hubiera sucedido con un comprador de una acción de Tesla y otro, de un auto, digamos el modelo S de Tesla, que salió en 2012.

Publicidad

El precio por un auto eléctrico modelo S de Tesla asciende a 1 millón 999,900 millones de pesos, de acuerdo con el sitio oficial de la firma que dirige el magnate Elon Musk. Casi una década después de su lanzamiento, el precio de este mismo modelo en sitios de autos semiusados, como Kavak, llega a 852,999 pesos. La caída es evidente: hubo una baja de 57.3%.

No es un caso único. En promedio, los precios de los autos eléctricos se deprecian 52% después de tres años de sacar un contrato de arrendamiento. Es decir cerca de 1.4 veces más que el promedio de todos los vehículos, de acuerdo con un estudio del sitio de compra y venta de autos iSeeCars que analizó los datos de las ventas de 6.9 millones de autos.

“La compra de un auto, en general, suele ser una mala inversión, porque además de tener que incurrir en muchos gastos como mantención, permisos, seguros, entre otros, la depreciación del vehículo es muy relevante a través del tiempo”, señaló Sergio Tricio, gerente general de Ruvix, una plataforma que ofrece asesoría financiera.

Puede ser que la pérdida de valor del auto sea “limitada” si hay un aumento excesivo de la inflación o del dólar, en casos donde no existe producción automotriz, añadió Tricio. Lo cierto es que en cualquiera de las dos opciones, el comprador registrará una pérdida en cuanto lo venda.

En cambio, si se hubiera optado por adquirir una acción de Tesla en enero de 2012, cuando rondaba los 5 dólares, hoy habría multiplicado su inversión 142 veces. La diferencia es abismal y la opción parece ser muy fácil de tomar; sin embargo las emociones siempre intervienen. En este caso, la satisfacción es inmediata al comprar el auto, señala la teoría de las finanzas del comportamiento en el libro “La irracionalidad del inversionista”, de la institución financiera Grupo Bursátil Mexicano (GBM).

Y más aún, no se trata de invertir solo por hacerlo, debe ser una acción pensada, conocer el riesgo que se esté dispuesto a tomar y siempre tener en cuenta la máxima que rezan los especialistas: es necesario diversificar y pensar a largo plazo. Al final, la decisión queda en cada inversionista potencial. Cuál será el camino que seguirá, ¿el placer de ser el dueño de un auto o invertir y ver rendir los frutos en el largo plazo?

Publicidad
Publicidad
Publicidad