Múltiples negocios involucrados con la salud están integrando nuevas tecnologías. ¿Lo ves como cosas casuales o quizá esas tecnologías (eventualmente) podrían asistir o sustituir tareas de profesionales de la salud?
Definitivamente habrá tareas que serán suplidas, eso lo tengo claro. No sólo en salud, sino en cualquier otra carrera o profesión. Para mí el criterio humano, como profesional de la salud, me parece indispensable para guiar estas tecnologías, que vayan de la mano con nosotros.
Hay que encontrar una dinámica que funcione para lo que nosotros necesitamos.
Joanne Joloy
Cuando alguien va a un hospital y le hacen una biopsia, siempre tiene que ser revisada por dos patólogos para tener el veredicto final; pueden acompañarse a lo mejor de Inteligencia Artificial. En lugar de tener a dos patólogos, tener a uno y que el otro sea IA, podría ser mucho más eficiente y rápido obtener resultados. Dependes de una persona que tiene ese criterio, experiencia, estudios, compartido con la IA.
Estas tecnologías pueden traer más información, pero ¿hay un riesgo en que sea demasiada información y cause ruido a profesionales de la salud?
Estoy un 300% de acuerdo. Desde hace muchísimos años el “San Google” resolvía todas las dudas. A la persona le dolía la cabeza y le decía que era cáncer. Genera incertidumbre y ansiedad en las personas, que no acaba siendo algo positivo.
Mi invitación es que no se guíen por el buscador, que dejen de buscar en redes sociales qué tienen, y que se asesoren de un profesional de la salud. Un individuo debe tener esa historia clínica, investigación y escucha activa de un profesional para llegar a ese prediagnóstico, y eso no se puede hacer solamente haciendo una pregunta.
Mencionaste que ves a niños y niñas como los más vulnerables ante la desinformación de salud ¿Por qué?
Todos somos vulnerables si dejamos penetrar la información. A mí me parece que las niñas y niños son más vulnerables porque no tienen ese criterio aún formado. Esperaría que las personas adultas y adultas mayores tuvieran un poco más de criterio para decidir qué es verdad y qué no.
A mí me llegan millones de mensajes al día diciéndome “Oye me recomendaron esto” “Voy a hacer esta dieta” Y cuanta ocurrencia les dice el vecino, tío, primo, y lo toman como si lo tuvieron que hacer. Infórmense quién lo está diciendo, hacia quién va dirigido, y vean que tengan diferentes referencias bibliográficas de salud.
¿Qué te quita el sueño respecto a temas de salud y desinformación?
Me quita el sueño que no haya un límite, y que no haya un horizonte hacia dónde vamos. Nosotros en medicina sabemos el paso 1, 2 y 3, pero en este caso no sabemos cuáles son los siguientes pasos, y simplemente tenemos que ir educándonos para ir viendo hacia dónde vamos.
Este gobierno tomó como referencia al sistema de salud de Dinamarca como algo aspiracional, un país que utiliza la vía telefónica para atender pacientes y evitar la saturación de hospitales públicos. ¿Qué oportunidades ves en las tecnologías que podría aprovechar el gobierno mexicano, este y los que vienen?
Es importante entender que cada país tiene su propio contexto. Cuando regresé de Europa, decía “hay que adquirir el modelo de salud de España. Se me hace el mejor porque las enfermedades crónicas las atienden a domicilio”. Pero no es un modelo que México pueda adquirir porque no es el perfil de la población, de las necesidades de nuestro país.
Primero hay que entender qué es lo que nuestro país necesita. Hay tecnologías básicas, como la telemedicina, que podría estar funcionando y podríamos disminuir la sobresaturación de los centros de salud de nuestro país.
Podríamos pensar que hay ciertos tipos de consulta que se podrían dar de esta forma, pero hay muchas otras que debería ser algo presencial, porque necesitas ver al paciente de forma integral. Personalmente yo no puedo dar una consulta telefónica, si bien lo puedo hacer por videollamada, porque ves las expresiones del paciente, le dedicas el tiempo que necesita, para contar con toda la información.
Hay que encontrar una dinámica que funcione para lo que nosotros necesitamos.