México es el segundo mercado más grande de gaming en Latam, después de Brasil, pero es el primer mercado que más invierte en gaming. En 2020, según expertos, e-sports generó casi 900 millones de dólares de revenue en México y pronostican que en 2024 serán más de 1,340 millones.
E: El consumidor general ya tiene acceso a estas tecnologías, ¿qué les está exigiendo ahora a ustedes?
JC: La productividad juega un papel sumamente importante, impulsada por la Windows AI. Anteriormente, GeForce estaba muy posicionado entre gamers, pero ahora también entre creadores de contenido, chatbots, media y cualquier profesional creativo que busca un gran desempeño impulsado por IA.
E: ¿Qué peculiaridades detecta NVIDIA en el mercado latinoamericano?
JC: Hemos hecho esfuerzos puntuales desde el lanzamiento de la Serie 30 hace un par de años para tener el producto a la venta a nivel global al mismo tiempo.
En México, una de cada tres laptops con GeForce RTX no se utilizan para gaming, se usan para productividad. No solo exigencias de video y audio, sino también las más de 500 aplicaciones de Windows AI.
E: ¿Cuáles son los desafíos que tienen de frente y los que siguen, como NVIDIA y como industria?
JC: Lo más importante ahora es asegurarnos que las tarjetas gráficas lleguen a gamers y generadores de contenido creativo. Una segunda misión es asegurarnos que las configuraciones de las laptops, potenciadas por GeForce, sean las que el mercado demanda.
Estuvimos revisando la penetración que tiene la Serie 40, y nos dimos cuenta que México es un país RTX. El consumidor buscó GTX hace unos años, pero hoy está consciente del salto tecnológico que puede dar y los beneficios que trae
E: ¿El mercado mexicano se está volviendo muy exigente?
JC: Siempre ha sido sofisticado. Hay una influencia natural por el mercado americano. El consumidor mexicano es un consumidor que investiga.
Gran parte de las personas que vienen al booth de NVIDIA en Talent Land no vienen a preguntar qué hacemos, quieren saber cómo maximizar las aplicaciones de esta tecnología, para sacar su potencial creativo.