El modelo que probé venía equipado con un procesador Intel Core Ultra 7 155U, 16 GB de memoria RAM y 1 TB de almacenamiento en estado sólido. En el uso diario como la revisión de correos, edición de documentos, navegación con múltiples pestañas, gestión de archivos pesados y videollamadas constantes, el equipo se comportó con solidez. Nunca sentí que se quedara corto de rendimiento, ni siquiera al mantener abiertas varias aplicaciones al mismo tiempo, algo que sigue siendo un punto crítico en muchas laptops de trabajo.
Parte de esta experiencia fluida es el uso de memoria DDR5 y almacenamiento SSD NVMe, que aceleran tanto el arranque del sistema como la apertura de programas. No es una computadora pensada para edición de video profesional o trabajo gráfico avanzado, pero para productividad general ofrece exactamente lo que promete.
La pantalla de 14 pulgadas con resolución 1920 x 1200 fue uno de los aspectos que más aprecié. El formato 16:10 ofrece más espacio vertical, lo que se nota al trabajar con documentos largos o al dividir la pantalla entre dos aplicaciones. No es un panel enfocado a creadores de contenido, pero para oficina y estudio es más que suficiente en brillo, nitidez y consistencia de color.
En cuanto a movilidad, la ProBook 440 G11 se siente cómoda. Su peso ligero y su tamaño contenido facilitan transportarla todos los días, y la batería respondió bien a jornadas completas de trabajo fuera de casa, siempre que el uso no fuera especialmente demandante.
Hay decisiones de diseño que confirman que este equipo apunta a un público profesional. El teclado es cómodo para escribir durante horas, el sistema de ventilación se mantiene silencioso en la mayoría de los escenarios y funciones como Windows 11 Pro y las opciones de seguridad integradas refuerzan su orientación corporativa.
La ProBook 440 G11 no es una laptop para jugar ni para tareas creativas pesadas. Cumple con lo básico, pero no es su terreno. Tampoco pretende ser una máquina premium, ya que los materiales y el diseño priorizan durabilidad y funcionalidad por encima de la estética.
Después de dos semanas de uso continuo, mi conclusión es que la HP ProBook 440 G11 es una herramienta de trabajo confiable, predecible y bien equilibrada. No busca impresionar, sino cumplir. Para estudiantes universitarios, profesionistas y usuarios de oficina que necesitan una computadora estable para el día a día, es una compra razonable y coherente con su propósito.