El Galaxy Z TriFold destacaba por su diseño de triple pliegue, una evolución respecto a los plegables tradicionales, que buscaba posicionar a Samsung como líder en innovación dentro de una categoría todavía en desarrollo y en la que compiten otras empresas como Huawei. Sin embargo, el alto costo del dispositivo lo colocó en un nicho inaccesible para la mayoría de los consumidores.
Este movimiento ocurre en un contexto en el que la compañía enfrenta una presión creciente en el mercado global de smartphones. En México, por ejemplo, Samsung ha perdido cerca de 10 puntos porcentuales de participación en los últimos años, al pasar de 34% en el primer trimestre de 2024 a 26% en el primer trimestre de 2025, una caída atribuida en parte a su enfoque en dispositivos de gama alta.
"Samsung ha centrado en una estrategia para incrementar su cuota de mercado en gama alta y premium", pero en México, "el mayor número de equipos desplazados son gama media”, señala The Ciu en sus análisis sobre la efectividad de mercado de los fabricantes de smartphones.
En ese mismo periodo, fabricantes chinos como Xiaomi han capitalizado la demanda en segmentos más accesibles, ampliando su presencia global con dispositivos de menor costo y especificaciones competitivas.
La decisión de retirar el Galaxy Z TriFold refuerza la idea de que, al menos por ahora, los dispositivos plegables más avanzados siguen siendo vitrinas tecnológicas más que productos de adopción masiva. Aunque Samsung ha liderado esta categoría desde sus primeras iteraciones, el reto continúa siendo traducir innovación en volumen de ventas.
Este medio consultó a Samsung para conocer su postura sobre la suspensión del dispositivo; sin embargo, la empresa no emitió comentarios al respecto.