Flex no es una empresa famosa entre consumidores, pero sí una pieza clave en la trastienda de la tecnología global. Fundada en 1969 en Silicon Valley como Flextronics y hoy con sede en Austin, la compañía se especializa en diseño, ingeniería, manufactura y cadena de suministro para otras firmas.
Más allá del monto, la apuesta revela hacia dónde se está moviendo una parte de la manufactura en México. De acuerdo con Marcelo Ebrard, secretario de Economía, este tipo de inversión consolida el liderazgo del país en una producción más refinada.
Flex ha dicho públicamente que su portafolio para este mercado incluye infraestructura de TI, energía y enfriamiento, y que la expansión de la IA está acelerando la demanda de ese tipo de capacidades.
En 2025, Flex también elevó su capacidad de manufactura en Estados Unidos para productos de energía crítica para centros de datos, como unidades de distribución de energía y paneles eléctricos, con el argumento de atender la creciente demanda de infraestructura derivada de la era de la IA. Eso sugiere que la empresa refuerza su red norteamericana para capturar una ola de inversión que va mucho más allá de los chips.
Ebrard aseguró que este tipo de infraestructura tecnológica solo se desarrolla en un grupo reducido de países y que el proyecto fortalecerá la posición de México en manufactura avanzada.
Flex, por su parte, aseguró que esta será la inversión más grande que ha realizado en México y recordó que en la última década ya había destinado 2,300 millones de dólares al país.