En la última década, Microsoft intentó reescribir las leyes de la gravedad de la industria de los videojuegos a través de Xbox, en parte con una estrategia de contenido en Xbox Game Pass Ultimate, sin embargo, tras una serie de ajustes de precios y decisiones estratégicas sobre su catálogo, el gigante tecnológico enfrenta una crisis de identidad que pone a prueba la paciencia de sus suscriptores y la viabilidad de su modelo estrella.
La noticia más reciente, una actualización de precios que sitúa a la suscripción Xbox Game Pass Ultimate en un nuevo esquema mensual, no es simplemente un cambio en una etiqueta de venta. Según el anuncio oficial de abril de 2026, estos ajustes buscan reflejar el valor del catálogo, que ahora incluye títulos de Activision Blizzard de manera más integral.