Taiwán y Corea han absorbido aumentos importantes en las tarifas eléctricas desde 2021 sin que eso haya destruido la rentabilidad de sus fabricantes de semiconductores. TSMC, Samsung y SK Hynix pueden pagar más por la electricidad, pero lo que no pueden hacer es operar normalmente si la energía falla, o hay caídas de voltaje, según el reporte.
En una fábrica de chips, un corte breve puede generar pérdidas por obleas dañadas, por eso las plantas cuentan con sistemas de respaldo, generadores y redundancias, aunque esas defensas no resuelven una crisis sistémica de suministro.
UBS estima que TSMC tenía cerca de 70% del mercado de foundry en 2025, mientras que Samsung y SK Hynix tenían alrededor de 68% de los ingresos de DRAM y SK Hynix cerca de 56% de los ingresos de HBM. Si Taiwán enfrenta un choque severo de energía, no se perdería solo algo de producción industrial, podría afectarse una parte crítica de los chips y empaquetados que permiten desplegar servidores de IA.
La demanda energética de los centros de datos
Los centros de datos, donde se alojan y operan los modelos de IA, también están elevando la demanda eléctrica global. La Agencia Internacional de Energía calcula que los centros de datos consumieron alrededor de 415 terawatts hora en 2024, equivalente a 1.5% del consumo eléctrico mundial. Para 2030, el consumo podría más que duplicarse y llegar a 945 terawatts hora.
Entre 2024 y 2030, el consumo eléctrico de los centros de datos crecerá cerca de 15%, más de cuatro veces más rápido que el resto de los sectores. Además, estas instalaciones no se distribuyen de manera uniforme. Se concentran en polos específicos, donde pueden presionar redes locales, permisos, subestaciones, transformadores y capacidad de transmisión.