La diferencia es que ahora los delincuentes ya no necesitan convencer a una persona real para promocionar un fraude. La inteligencia artificial les permite crear sus propios portavoces digitales en cuestión de minutos.
El auge de los influencers sintéticos
La aparición de influencers generados mediante inteligencia artificial no es nueva, desde hace algunos años, marcas y agencias experimentan con personajes virtuales capaces de producir contenido las 24 horas del día sin las limitaciones asociadas a los creadores humanos.
Un análisis de PwC señala que los influencers virtuales representan un modelo de negocio en crecimiento gracias a los avances en inteligencia artificial generativa, animación y producción de contenido multimodal. Para las empresas, estas figuras ofrecen ventajas como disponibilidad permanente, control total sobre el mensaje y reducción de costos operativos.
Sin embargo, el problema surge cuando la audiencia no sabe que está interactuando con una entidad artificial y a su uso indebido por estafadores, con en el caso que reportó The Verge.
Diversos estudios han advertido que los usuarios tienen dificultades para distinguir entre personas reales y avatares generados por IA, iProov refiere que solo el 0.1% de las personas son capaces de detectar con precisión las falsificaciones generadas por inteligencia artificial.
Según PwC, los marcos normativos actuales apenas comienzan a abordar cuestiones relacionadas con la transparencia, la identificación de contenido generado por inteligencia artificial y la responsabilidad legal detrás de los influencers virtuales.
Para los usuarios, la principal recomendación sigue siendo verificar antes de comprar. Especialistas en ciberseguridad sugieren desconfiar de historias excesivamente emotivas utilizadas para impulsar ventas, investigar la existencia real de los negocios detrás de las cuentas y comparar precios antes de realizar una compra.
También es recomendable revisar si los perfiles cuentan con información verificable fuera de las redes sociales y evitar decisiones impulsivas motivadas por sentimientos de solidaridad o urgencia.