Es así como cada vez más empresas apuestan por construir canales propios que les permitan definir su oferta, ajustar precios, diseñar experiencias y, sobre todo, conocer directamente a sus clientes sin depender de terceros.
De acuerdo con datos de Tiendanube, más de 180,000 marcas dentro de su ecosistema han migrado o complementan su presencia en marketplaces con tiendas en línea propias. La apuesta apunta a diversificar riesgos y equilibrar la visibilidad que ofrecen las plataformas con la rentabilidad y el control que permiten los canales propios.
Cabe resaltar que, pese a este cambio, los marketplaces siguen dominando el e-commerce en México. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), estas plataformas concentran más del 60% de las compras digitales en el país, lo que confirma que su papel dentro del ecosistema sigue siendo central.
Ticket promedio al alza y más compras fuera de marketplaces
La confianza en comprar directamente a las marcas también va en aumento y se refleja en el valor de cada operación. El ticket promedio en tiendas propias creció 14%, al pasar de 1,391 pesos en 2024 a 1,772 pesos en la primera mitad de 2025.
Desde la visión de Tiendanube, este incremento no solo apunta a un mayor gasto, sino a una relación más directa y sostenida entre marcas y clientes, donde las estrategias de fidelización, personalización y recompra tienen mayor margen de acción que en los marketplaces.
A la par, el número de compradores aumentó 45% y las transacciones 41% en este modelo, lo que confirma que no se trata de un cambio marginal, sino de una adopción cada vez más amplia del canal directo.
Sin embargo, avanzar hacia la independencia digital también implica retos, pues construir y operar una tienda en línea exige inversión en desarrollo tecnológico, integración de pagos, logística y estrategias de marketing para generar tráfico. A diferencia de los marketplaces, donde la visibilidad está parcialmente resuelta, en los canales propios cada visita debe ser generada y convertida.