La principal novedad fue MAI-Thinking-1, el primer modelo de razonamiento desarrollado por Microsoft. La compañía destacó que el sistema fue entrenado sin utilizar tecnología de OpenAI ni técnicas de destilación basadas en modelos externos.
Junto con MAI-Thinking-1, Microsoft presentó otros seis modelos especializados para programación, generación de imágenes, voz y transcripción. La nueva familia incluye herramientas como MAI-Code-1 para desarrollo de software, MAI-Image 2.5 para creación y edición de imágenes, así como modelos enfocados en reconocimiento y generación de voz.
La ruptura de Microsoft con OpenAI
Los lanzamientos representan un paso importante en la estrategia de inteligencia artificial de Microsoft, pues desde el auge de la IA generativa impulsado por ChatGPT a finales de 2022, la tecnológica es uno de los principales beneficiarios de su alianza con OpenAI y gracias a una inversión multimillonaria en la startup, obtuvo acceso preferencial a algunos de los modelos más avanzados del mercado y los incorporó a productos como Copilot, Microsoft 365, Azure, entre otros
Sin embargo, la relación entre ambas compañías cambió durante los últimos meses debido a que renegociaron recientemente alianza estratégica, eliminando buena parte de las cláusulas de exclusividad que definieron su colaboración durante años.
Como resultado, OpenAI obtuvo mayor libertad para utilizar infraestructura de otros proveedores de nube, mientras que Microsoft ganó margen para desarrollar modelos propios y competir en segmentos donde antes dependía de la empresa liderada por Sam Altman.
El cambio responde también a la evolución de OpenAI, pues lo que comenzó como un laboratorio enfocado en desarrollar modelos de inteligencia artificial se ha convertido en una compañía que busca vender productos empresariales, herramientas para desarrolladores y servicios dirigidos al consumidor final, mercados en los que Microsoft también tiene una fuerte presencia.