Además, los resúmenes generados por IA al buscar algún contenido en Google disminuyen las visitas de los internautas a sus páginas web y, en consecuencia, recortan sus ingresos publicitarios.
El regulador británico CMA aseguró en un comunicado que su decisión colocará "a los editores, en particular a las organizaciones de prensa, en una posición más favorable para negociar acuerdos de contenidos con Google".
"Por primera vez en el mundo, los editores dispondrán a partir de ahora de herramientas eficaces para impedir que sus contenidos se utilicen para alimentar las funcionalidades de IA en la búsqueda", añadió el organismo.
Actualmente, Google estructura la búsqueda con IA en dos formatos principales: "Vistas creadas con IA", que genera en la parte superior de los resultados respuestas sintéticas, y "Modo IA", una búsqueda mediante un robot conversacional no disponible en todos los países.
Para producir este resumen, la IA del gigante californiano recurre a los contenidos de los sitios web, especialmente medios de comunicación, que la acusan de saquear su trabajo sin remuneración.
En una entrada de blog, el responsable del ecosistema de Google Search, Mrinalini Loew, afirmó el miércoles que empezaron a probar "un nuevo control" que permite a los editores digitales "decidir si desean que su sitio aparezca (...) y contribuir a sustentar las respuestas".
Pero "los sitios que optan por darse de baja no recibirán tráfico ni impresiones" procedentes de estas funcionalidades, advirtió.
El anuncio llega después de que la CMA designara en octubre a Google como una empresa con "estatus estratégico en el mercado" de la búsqueda en línea, debido a su posición dominante.
Esto la somete a normas más estrictas que las de sus competidores en el Reino Unido.