De acuerdo con la empresa, estas capacidades fueron diseñadas para mantener al usuario siempre en control y para reconocer amenazas conocidas, como intentos de inyección de prompts –una forma de ciberataque–, con el fin de ayudar a las personas a navegar de forma segura.
En el caso de funciones que impliquen acciones, como enviar correos o agregar algo al calendario, las medidas de protección implican siempre solicitar confirmación antes de realizar dichas acciones sensibles.
Google en disputa con los medios de comunicación
Estas nuevas funciones representan un golpe para sitios web y medios de comunicación, pues con ellas, la lectura de un artículo extenso que genera ingresos por publicidad para un editor, por ejemplo, ahora se podría ver desincentivada y, por lo tanto, afectar los ingresos del medio.
Ante este panorama, el regulador de competencia del Reino Unido dijo la semana pasada que los propietarios de páginas web, incluidos los medios de comunicación, tienen derecho a impedir que sus contenidos alimenten la búsqueda con inteligencia artificial (IA) de Google.
El regulador británico CMA aseguró en un comunicado que su decisión colocará "a los editores, en particular a las organizaciones de prensa, en una posición más favorable para negociar acuerdos de contenidos con Google".
"Por primera vez en el mundo, los editores dispondrán a partir de ahora de herramientas eficaces para impedir que sus contenidos se utilicen para alimentar las funcionalidades de IA en la búsqueda", añadió el organismo.
Estas medidas también se relacionan con otras dos funciones de Google: las "Vistas creadas con IA", que genera en la parte superior de los resultados respuestas sintéticas, y el "Modo IA", una búsqueda mediante un robot conversacional no disponible en todos los países.