Por ejemplo, si estás buscando hacer un plan para el fin de semana, ya podrás poner en el buscador más detalles, como que quieres una salida nocturna con tres amigos para celebrar un cuempleaños pero que necesitas que en el lugar existan opciones veganas, y el buscador será capaz de desplegar opciones para el usuario.
Aunque Google expandió su negocio hacia otras apuestas como nube, su buscador continúa siendo la puerta de entrada para buena parte de la actividad digital de los usuarios y una pieza clave de su negocio publicitario. La presión, sin embargo, viene de un mercado que ya no ve a la búsqueda tradicional como la única forma de encontrar información.
Perplexity se define como un “answer engine” impulsado por IA que entrega respuestas precisas, confiables y en tiempo real, mientras que OpenAI convirtió ChatGPT Search en una experiencia de respuestas con enlaces a fuentes y también empuja herramientas de investigación de compras.
Liz Reid, directora de Search en Google, sostiene que los usuarios no solo están buscando más, sino que están buscando distinto.
“Formulan preguntas más largas, expresan mejor su intención, hacen consultas más complejas y usan distintos formatos”, precisó Reid.
Según la compañía, AI Mode superó los 1,000 millones de usuarios mensuales en su primer año y AI Overviews ya llega a más de 2,500 millones de usuarios mensuales. Google también afirma que, cuando las personas usan funciones de IA dentro de Search, tienden a buscar más y a mantener una interacción más parecida a una conversación que a una sucesión de consultas aisladas.
Uno de los cambios más significativos es la nueva caja de búsqueda, Google la presenta como el mayor rediseño en ese elemento en más de 25 años. Ya no está pensada solo para capturar palabras clave, sino preguntas largas, conversación, contexto e insumos multimodales.