En la demostración, Google mostró lentes capaces de responder preguntas sobre lo que el usuario está viendo, enviar mensajes, hacer llamadas, tomar fotos, traducir conversaciones, dar instrucciones de navegación y operar con aplicaciones.
Grand View Research estima que el mercado global de gafas inteligentes fue de 2,463 millones de dólares en 2025 y podría llegar a 14,380 millones en 2033, con una tasa anual compuesta de 24.2%. El reporte también identifica que el segmento de audio ya representaba más de 28% de los ingresos en 2025.
Pero el rival que Google debe mirar no es el viejo mercado industrial de realidad aumentada, se trata de Meta que con Ray-Ban encontró una fórmula que hasta ahora parecía poco fructífera. La alianza con EssilorLuxottica, dueña de Ray-Ban y Oakley, le permitió resolver uno de los problemas más difíciles del hardware, la distribución, diseño y legitimidad cultural.
Google se enfrenta a EssilorLuxottica, quien reportó que en 2025 vendió más de 7 millones de unidades de gafas con IA, incluyendo Ray-Ban Meta y Oakley Meta, y atribuyó parte de la aceleración de sus ingresos al negocio desarrollado con Meta. La compañía alcanzó ingresos anuales por 28,491 millones de euros en 2025, con crecimiento de 7.5% frente al año anterior y de 11.2% a tipo de cambio constante.