El caso fue tan relevante que la compañía tecnológica, por primera vez en su historia, dijo estar en coordinación con el FBI y otros proveedores de servicios de telecomunicaciones, como AT&T, T-Mobile y Verizon para desmantelar la red de ciberdelincuentes.
“Este es nuestro primer esfuerzo coordinado y demanda judicial, lo que demuestra la magnitud del impacto que tiene esta estafa en particular”, comentó Halimah DeLaine Prado, asesora legal general de Google al New York Times.
Como parte de la demanda que se presentó ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos, la compañía dijo que este grupo se coordinaba a través de Telegram para compartir consejos e intercambiar paquetes de software basados en IA para producir masivamente mensajes fraudulentos.
Las investigaciones revelaron que el grupo creó 131 kits de software con los que era más sencillo crear sitios web pirata en poco tiempo. De esa forma, en un periodo de dos semanas en el mes de mayo, el grupo envió 2.5 millones de mensajes a usuarios del sistema operativo Android.
El modus operandi se basó en distribuir enlaces que direccionaban a más de 9,000 sitios falsos y más de un millón de páginas de internet fraudulentas vinculadas a este grupo de origen chino.