Para Anton Korinek, profesor de la Universidad de Virginia y uno de los impulsores de la iniciativa, la diferencia con otras revoluciones tecnológicas radica en la velocidad del cambio. "El vapor, la electricidad y las computadoras dieron a las sociedades décadas para adaptarse. La IA podría darnos apenas unos años", afirmó.
El grupo pidió ampliar la investigación sobre los efectos económicos de la inteligencia artificial y comenzar desde ahora la construcción de políticas e instituciones que permitan aprovechar los beneficios de esta tecnología sin provocar disrupciones como desplazamientos masivos de trabajadores.
La declaración fue respaldada por los premios Nobel de Economía, Daron Acemoglu y Simon Johnson, reconocidos en 2024 por sus investigaciones sobre el papel de las instituciones en el desarrollo económico, así como por Michael Spence y Joseph Stiglitz, galardonados por sus trabajos sobre la información asimétrica en los mercados.
También firmaron líderes de la industria como Sarah Friar, directora financiera de OpenAI; Jeff Dean, científico en jefe de Google DeepMind; Jack Clark, cofundador de Anthropic; Eric Schmidt, exdirector ejecutivo de Google, y Reid Hoffman, cofundador de LinkedIn.
A tiempo para actuar
El llamado de los economistas ocurre en un momento en que la evidencia sobre el impacto de la IA en el mercado laboral aún no muestra una disrupción generalizada. De acuerdo con el informe Perspectivas del Empleo 2026, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la tasa de desempleo entre sus 38 países miembros se mantiene en 4.9%, apenas por encima del mínimo histórico de 4.8% registrado en 2023, mientras que el empleo seguirá creciendo este año y el próximo.
Durante la presentación del reporte, el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, afirmó que hasta ahora no existen indicios de que la adopción de inteligencia artificial por parte de las empresas esté provocando una caída generalizada de la demanda de trabajadores. En cambio, sostuvo que la tecnología está transformando el contenido de los empleos y las habilidades que buscan las empresas, más que eliminando puestos de trabajo de forma masiva.