En un movimiento poco común en la industria tecnológica, los trabajadores de Google DeepMind, la división especializada en desarrollos de Inteligencia Artificial, votaron a favor de formar un sindicato como parte de sus intentos para evitar que los ejércitos de Estados Unidos e Israel utilicen su tecnología.
“La campaña de sindicalización busca que Google cumpla con sus propios estándares éticos en materia de IA, cómo la monetizan, qué hacen sus productos y con quién trabajan”, explicó a Wired John Chadfield, responsable nacional de tecnología del Sindicato de Trabajadores de las Comunicaciones (CWU, en inglés), el principal sindicato del Reino Unido para los empleados de tecnología.