Greg Peters, codirector ejecutivo de la empresa, explicó que las horas de reproducción ya no son suficientes para medir el desempeño del servicio porque "no todas las horas generan el mismo valor".
Como ejemplo señaló que las transmisiones en vivo representan alrededor de 5% del presupuesto de contenido de Netflix, pero apenas contribuirán con 1% de las horas vistas este año. Aun así, la empresa considera que son una mejor inversión porque impulsan la adquisición de nuevos usuarios, fortalecen la venta de publicidad, generan conversación en redes sociales y sirven para promocionar otros contenidos del catálogo.
En contraste, las series infantiles y familiares consumen un presupuesto similar y generan cerca de ocho veces más horas de reproducción, aunque no necesariamente producen el mismo impacto para el negocio.
"La calidad, la variedad y la cantidad del consumo son las tres dimensiones que analizamos porque, en conjunto, impulsan la adquisición, la retención y el valor que tanto los consumidores como los anunciantes asignan al servicio", explicó Peters durante la llamada.
¿Qué cambia para los usuarios?
Netflix no anunció nuevos planes de suscripción, aumentos de precio ni modificaciones para sus clientes, sin embargo, el cambio de enfoque sí ofrece pistas sobre cómo evolucionará el servicio. Si la empresa prioriza los contenidos que generan mayor retorno económico, es probable que continúe ampliando su oferta de eventos en vivo, deportes, programas con creadores digitales y formatos que fortalezcan su negocio publicitario, incluso si esos contenidos no acumulan tantas horas de visualización como una serie tradicional.
La estrategia también explica por qué Netflix ha incrementado sus inversiones en transmisiones deportivas, especiales de comedia y videojuegos, categorías que buscan atraer nuevos públicos y aumentar el tiempo de permanencia en la plataforma de formas distintas al consumo tradicional de series y películas.
El cambio comenzó en 2025, cuando Netflix dejó de informar cuántos suscriptores ganaba o perdía cada trimestre, una decisión con la que buscó que inversionistas y analistas dejaran de evaluar a la empresa únicamente por el crecimiento de su base de usuarios.
En su lugar, la compañía puso el foco en indicadores como los ingresos, el margen operativo y el flujo de efectivo, además del desarrollo de nuevas fuentes de negocio como la publicidad.
Durante la llamada, los directivos reiteraron que los ingresos por suscripciones, los ajustes de precios implementados en algunos mercados y el crecimiento de la publicidad seguirán siendo los principales motores financieros de la empresa.
La compañía proyecta cerrar 2026 con un crecimiento de entre 13% y 14% en ingresos, equivalente a unos 6,000 millones de dólares adicionales frente al año anterior. Además, reiteró que espera generar alrededor de 3,000 millones de dólares por este negocio durante 2026, una cifra que busca convertir al plan con anuncios en uno de los principales motores de crecimiento conforme madura el mercado del streaming.