Los exempleados afirman que esos sistemas no consideraban las ausencias protegidas por ley, por lo que quienes tomaron licencias médicas o parentales recibían evaluaciones más bajas y tenían mayores probabilidades de ser incluidos en los recortes.
Aseguran que la práctica violó leyes federales y estatales contra la discriminación laboral, así como regulaciones recientes de California y de la ciudad de Nueva York que exigen evaluar los sistemas automatizados para detectar posibles sesgos antes de utilizarlos en decisiones relacionadas con el empleo.
Meta rechazó las acusaciones
En un comunicado citado por Reuters, la empresa afirmó que las decisiones sobre organización y gestión del personal fueron tomadas por personas y no por sistemas de inteligencia artificial. La compañía negó que la IA haya sido la responsable de decidir qué empleados serían despedidos.
Los demandantes buscan detener temporalmente los despidos mientras el caso avanza y solicitan una revisión independiente del proceso utilizado por la empresa para seleccionar a los trabajadores afectados. También piden que la información relacionada con licencias médicas y otras ausencias protegidas no sea considerada dentro de las evaluaciones de desempeño.
El litigio podría convertirse en uno de los primeros casos en Estados Unidos en poner a prueba el uso de herramientas de inteligencia artificial para apoyar decisiones de despido dentro de una gran empresa tecnológica.
El caso se enmarca en la reestructuración que Meta emprendió para redirigir recursos hacia el desarrollo de inteligencia artificial. Como parte de ese proceso, la compañía anunció miles de despidos mientras incrementa sus inversiones en infraestructura y talento especializado en IA.