Estados Unidos concentra la mayor parte de la inversión mundial para el desarrollo de IA. ¿Cómo compiten entonces las startups mexicanas con menos recursos? La respuesta, señalan expertos, es crear un ecosistema propio a partir de aplicaciones de IA especializadas y modelos entrenados en lugar de construir modelos fundacionales como los OpenAI o Google.
En 2025, Estados Unidos invirtió 404,000 millones de dólares, según datos del S&P Index, a través del gasto de capital de cinco gigantes tecnológicos compuestos por: Amazon, Alphabet, Microsoft, Meta y Oracle.
En comparación, México invirtió 33,000 millones de pesos (1,891 millones dólares), correspondientes a la financiación específica realizada en Inteligencia Artificial (IA) en México. Estos recursos se distribuyeron en infraestructura, software y servicios de TI, según IDC. Asimismo, cifras arrojadas por el Latin America Venture Capital Report (LAVCA), señalan que México captó en 2025 más de 900 millones de dólares distribuidos en 86 rondas representando el 25.5% del total del capital de riesgo en Latinoamérica.
Aunque las startups mexicanas dependen en gran medida de la infraestructura de empresas estadounidenses, esa realidad no necesariamente limita su capacidad de desarrollar aplicaciones de IA. En lugar de competir por construir grandes modelos fundacionales, el ecosistema nacional opta por arquitecturas híbridas que combinan infraestructura global con modelos entrenados sobre datos propios y sensibles; es decir, redefinir toda la estrategia.