Gran parte de la investigación genética que se ha utilizado para entender enfermedades como la diabetes o la hipertensión se construyó con información de personas europeas. Entonces, para los científicos mexicanos eso significaba intentar explicar la salud de las personas con datos que no necesariamente reflejaban la diversidad genética del país.
Con esa idea es que nace OriGen , iniciativa del TecSalud del Tecnológico de Monterrey que ya reunió información genética y clínica de 100,000 mexicanos convirtiéndose en uno de los biobancos más grandes de América Latina y una herramienta para que investigadores estudien enfermedades frecuentes en el país utilizando datos de la población mexicana.
“La información genética disponible en el mundo es principalmente europea. Nos propusimos llenar ese hueco para México”, explicó Victor Treviño, investigador en bioinformática del Tecnológico de Monterrey.
Para lograr esto, el equipo recorrió distintas ciudades del país reclutando voluntarios mayores de edad. Cada participante respondió un cuestionario con más de 500 preguntas relacionadas con su salud y estilo de vida y donó una muestra de sangre para analizar su ADN.