La startup de San Francisco esperaba alcanzar ese hito a comienzos de año, después de llegar a 900 millones de usuarios activos a finales de febrero, pero se enfrentó a una mayor competencia de sus rivales.
OpenAI fue fundada en 2015, pero no lanzó su primer producto comercial, ChatGPT, sino hasta noviembre de 2022. La de usuarios cifra citada por la tecnológica incluye a todas sus interfaces de inteligencia artificial, principalmente ChatGPT, pero también Codex, su modelo dedicado a la programación asistida con IA, así como ChatGPT Work, una plataforma que permite a los usuarios acceder a otras aplicaciones externas.
Su segmento de clientes empresariales, que genera la mayor cantidad de ingresos y ganancias por usuario, se convirtió en una prioridad para la empresa a finales de 2025. Desde entonces, ha ayudado a cerrar la brecha con su mayor rival, Antropic, que se enfoca en esta clase de clientes.
La aparición de los agentes de IA, que realizan tareas bajo demanda, evalúan sus resultados y realiza mejoras de manera autónoma, ha disparado la demanda de capacidad de cómputo y causado un aumento en los costos para empresas y desarrolladores.
Con el deseo de mantener esos costos bajos, muchos usuarios ahora están optando por modelos menos atractivos que los sistemas de IA de vanguardia de OpenAI y Antrophic, incluidos modelos de fuente abierta, particularmente de China.
A principios de julio, OpenAI publicó tres versiones de su nuevo modelo, GPT-5.6, incluyendo una versión de "bajo costo", Luna, que costaba una quinta parte de Sol, el modelo de mejor rendimiento.
Pero el mercado evoluciona tan rápido que la empresa anunció el jueves que recortaría el precio de Luna en un 80%, ubicándolo entre los modelos avanzados menos costosos, incluidos los desarrollados en China.
Con información de AFP.