Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, no podía quedarse fuera de la discusión del momento: desacelerar el ritmo de la industria de Inteligencia Artificial. Sin embargo, su postura fue un poco más allá al resaltar la necesaria participación del gobierno en la seguridad de esta tecnología antes de que se salga de las manos.
“Celebramos un marco federal que establezca requisitos de seguridad consistentes para la IA de frontera”, publicó Altman en su cuenta de X, que también sirvió como mensaje a los legisladores en torno a que las regulaciones no deben interrumpir el progreso de las empresas especializadas.
Si bien advirtió dos maneras en que el progreso de la IA podría acabar “muy mal”, y las cuales serían la pérdida “del control a manos de la IA”, así como la excesiva concentración de poder en una sola persona o empresa, también resaltó que no es necesario “esperar a una exención antimonopolio o legislación para comenzar el trabajo de brindar esta confianza”.