Trump fija reglas a la IA, pero el cumplimiento no es obligatorio
Reacio a impulsar restricciones al sector de la IA tanto a nivel nacional como internacional, el presidente estadounidense, Donald Trump, presentó una carta de principios muy breve, de apenas una página, cuyo cumplimiento es "moralmente vinculante".
"No obstante, con el tiempo podría ser pertinente codificar estas medidas en forma de leyes o regulaciones", precisa el documento, firmado por los principales dirigentes del sector de la IA, desde Elon Musk (X) hasta Dario Amodei (Anthropic), pasando por Sundar Pichai (Google) y Jensen Huang (Nvidia).
Todo ello en un momento en el que aumentan los llamados a adoptar normas vinculantes, procedentes tanto de empresas como Anthropic (Claude) y OpenAI (ChatGPT), como de responsables políticos, especialmente del Partido Demócrata en Estados Unidos, y de gobiernos de todo el mundo.
Cuatro niveles de control buscarán frenas los ciberataques y otros riesgos de la IA
Los proveedores de modelos de IA se comprometieron a establecer "cuatro niveles" de supervisión.
El primero de esos niveles consiste en la aplicación de "controles internos sólidos" para garantizar que estas herramientas respeten las instrucciones de los desarrolladores, especialmente en materia de ciberseguridad y bioseguridad.
El objetivo es prevenir la introducción, propagación y liberación de agentes patógenos o de "riesgos químicos".
Las empresas deberán crear equipos especializados encargados de estos controles y de verificar que los modelos no ejecuten ciberataques ni accedan de manera imprevista a sistemas técnicos.
OpenAI, Anthropic y Google han informado recientemente de varios incidentes relacionados con comportamientos inesperados de sus sistemas de IA. En fechas recientes, por ejemplo, agentes de IA de OpenAI, programas capaces de realizar acciones de forma autónoma, accedieron por iniciativa propia a un sitio del sistema sanitario australiano y a plataformas del gobierno estadounidense.