La visita del presidente chino, Xi Jinping, a la Casa Blanca para reunirse con el mandatario estadounidense, Donald Trump, tuvo un trasfondo tecnológico en el que la Inteligencia Artificial jugó un papel central y si bien ambos líderes señalaron que “alcanzaron un entendimiento común sobre muchos temas”, la realidad es que la carrera de la IA no se detendrá.
Ni Trump ni Xi frenarán la IA: Así se dividen el poder tecnológico entre EU y China
"La superinteligencia será un gran tema de discusión, pero quiero dejarla exactamente donde está", dijo Trump , usando el término con el que ha anunciado que se referirá a la IA. "Esa es también la posición de China. ¡Nuestra valla de contención es el Departamento de Justicia! (estadounidense)", añadió.
Si bien ambos líderes tienen una postura de no detener el avance de la Inteligencia Artificial, como sugieren algunos de los ejecutivos de las empresas norteamericanas más importantes del sector, entre ambas economías hay disparidades importantes que sugieren un mayor avance y rezagos por igual en ciertas áreas.
Las áreas en las que Estados Unidos tiene ventaja sobre China en la carrera de la IA
Al hablar de IA es necesario hablar de componentes y semiconductores especializados para soportar las cargas de trabajo. Ahí, Estados Unidos cuenta con importantes compañías, como Nvidia, Qualcomm, Intel, AMD, así como startups, entre las que destaca Cerebras.
Aunque Huawei es la empresa china con mayor relevancia y avance en este sector, todavía no ha logrado equipararse a la potencia de las GPU de Nvidia, las cuales siguen siendo utilizadas por las propias empresas asiáticas, debido a su mayor eficiencia.
Desde un punto de vista económico, la industria de la IA demuestra ser más resiliente y a pesar de que hay muchos temores sobre una burbuja financiera, esta no se ha presentado y, reporta el New York Times, “los miedos en torno a la pérdida de empleos provocada por la proliferación de la tecnología, todavía no se reflejan en los datos económicos”.
En este sentido, Stanford calculó que la inversión privada en IA en Estados Unidos fue de a 285,900 millones de dólares en 2025, contra 12,400 millones en China. El mismo reporte recuerda que en 2024 las instituciones estadounidenses produjeron 40 modelos relevantes, frente a 15 de China.
Por otra parte, el mismo estudio destaca que otro factor en el que Estados Unidos tiene ventaja es en el de infraestructura, ya que alberga 5,427 centros de datos, más de diez veces que cualquier otro país en todo el mundo.
Las ventajas de China sobre EU en la carrera de la IA
Uno de los aspectos más importantes respecto a la IA en China es su buena imagen pública. En Estados Unidos, según datos de una encuesta de Pew Research Center de esta semana, el 60% de la población se siente incómoda con la idea de construir nuevos centros de datos.
Por otra parte, un estudio de KPMG de este año en 47 países, reveló que el gigante asiático es de las naciones más optimistas en torno a esta tecnología, con alrededor de un 69% de los ciudadanos más convencidos de sus beneficios que de sus riesgos.
El enfoque respecto a la IA también es un diferenciador de peso, pues mientras en Estados Unidos se apuesta por el control de las empresas sobre sus modelos y se piden más regulaciones que harían más compleja la entrada de nuevos jugadores, en China la apuesta es hacia el código abierto.
Algunas de las principales empresas, como DeepSeek, Moonshot y Z.a i permiten que los desarrolladores usen sus modelos libremente y modifiquen los sistemas como mejor les parezca para mantener su desarrollo.
China considera que liberar el código fuente de las tecnologías, así como combinar recursos le permitirá acelerar proyectos, algo que ya ha sucedido antes en la historia del internet y el desarrollo de software.
Por último, en términos de infraestructura, China podría superar a Estados Unidos por su acceso a mayor generación de energía eléctrica, uno de los principales cuellos de botella para EU, pues sus propios legisladores han puesto moratorias para detener la construcción de data centers ante el alto nivel de consumo energético que representan.
“Estados Unidos y China sí compiten por la IA, pero no lo hacen con la misma idea de lo que la IA debe ser. La competencia existe, pero la filosofía no es la misma”, afirma Karen Hao, periodista especializada en tecnología, en su libro The Empire of AI.