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Cafeterías escolares venden 32% más y desperdician 23% menos comida con esta app

Los pedidos anticipados y los pagos digitales permiten a las cafeterías anticipar la demanda, ajustar la producción y agilizar la atención durante los recreos.
Estudiante usa una app en su celular para pedir alimentos en una cafetería escolar.
Las aplicaciones para cafeterías escolares permiten digitalizar pedidos, pagos y datos de consumo para ajustar la operación a la demanda. (Foto: Imagen generada con IA/ChatGPT)

La digitalización empieza a llevar a las cafeterías escolares una herramienta que hasta ahora estaba más asociada con otros negocios: los datos de consumo. OrderEAT, una plataforma de gestión de cafeterías escolares enfocada principalmente en colegios privados y cafeterías operadas por concesionarios, muestra cómo los pedidos y pagos digitales pueden convertirse en información para tomar decisiones sobre ventas, producción e inventario.

En México, desde marzo de 2025, las escuelas tienen nuevas reglas sobre los alimentos y bebidas que pueden preparar, distribuir y vender dentro de sus instalaciones. Los lineamientos buscan que las cooperativas escolares ofrezcan opciones que cumplan con determinados criterios nutricionales y restrinjan la venta de productos considerados de bajo valor nutricional. En una encuesta de la Secretaría de Educación Pública (SEP), 86% de los planteles reportaron en 2025 que habían dejado de vender comida chatarra.

El cambio en la oferta también modifica la operación de las cafeterías. Cuando una mayor parte de los alimentos requiere preparación dentro del plantel, saber cuánto cocinar, qué comprar y qué productos tienen mayor demanda adquiere más importancia.

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En un análisis interno de 100 colegios de México, Argentina y Chile que llevaban más de 12 meses utilizando la plataforma, la compañía encontró un aumento promedio de 32% en las ventas de las cafeterías, una reducción de 23% en el desperdicio de alimentos y un ahorro de 13 horas semanales de gestión por establecimiento.

Así usan los datos para decidir cuánto cocinar en las escuelas

La transformación comienza antes de que el alimento llegue al mostrador. Cuando una familia consulta el menú, paga y puede hacer un pedido con anticipación, la cafetería obtiene información sobre parte de la demanda antes de preparar los alimentos.

Ese dato cambia una de las decisiones más difíciles para una cocina escolar: cuánto producir cuando todavía no sabe cuántos alumnos comprarán.

El informe de OrderEAT relaciona la reducción de 23% en el desperdicio con el uso de prepedidos. Al conocer de antemano una parte de las porciones comprometidas, la cafetería puede ajustar sus compras y su producción. El sistema también registra qué productos se venden, en qué momentos y en qué cantidades.

Matías Craviotto, cofundador y CEO de OrderEAT, explica en entrevista para Expansión que la empresa está llevando ese registro un paso más allá mediante herramientas de inteligencia artificial . La plataforma utiliza los datos transaccionales de cada colegio para identificar cómo se ha comportado la demanda y generar estimaciones sobre lo que podría ocurrir en los siguientes días o semanas.

Gracias a ello, puedes mirar “cómo vienen comportándose estos últimos meses, creemos que las próximas semanas o días se van a comportar de esta manera, tienes que cocinar esto”, explicó Craviotto.

La empresa también puede cruzar los datos de un colegio con patrones agregados de su red. Craviotto puso como ejemplo el comportamiento de las cafeterías en escuelas en Hermosillo, donde ciertos productos pueden vender menos durante determinados periodos por factores como el calor o el calendario escolar.

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Con esa información, OrderEAT desarrolla motores de inteligencia artificial que pueden generar recomendaciones personalizadas sobre inventario.

Una app que ayuda a hacer más eficientes las cafeterías escolares

Pero los datos no solo sirven para decidir cuánto preparar. También pueden mostrar qué ocurre con la demanda cuando cambia la forma de pagar.

Un caso concreto aparece en Oak’s Leadership School, en México, donde las cafeterías reportan un aumento de 70% en sus ventas después de dos años con OrderEAT. Andrea Molina, administradora de las dos cafeterías del colegio, señala que el incremento no estuvo relacionado con cambios en el menú o en los precios, y atribuye parte del resultado a la desaparición del efectivo y al mayor control que obtuvieron las familias sobre el dinero que destinan al consumo de sus hijos.

“Teníamos papás que tenían miedo: ‘no sé si mandar dinero o no a mi hijo, ¿qué va a consumir?, ¿y si lo pierde?’. Ya con OrderEAT no tuvieron ninguna duda: ‘le deposito esto, pero yo le hago el pedido’. Ellos desde su app ven todo. Entonces totalmente aumentó mis ventas”, explica Molina.

La experiencia muestra que otro efecto de digitalizar una cafetería es la velocidad de atención. Molina calcula que el cobro pasó de unos dos minutos por alumno a menos de 20 segundos y estima un ahorro cercano a cuatro horas diarias de gestión. En recreos de 20 a 30 minutos, reducir el tiempo de cada operación permite atender a más alumnos durante el mismo periodo.

El caso de Oak’s, sin embargo, es excepcional dentro de los resultados que observa la plataforma. El propio Craviotto reconoce en la entrevista que el aumento de 70% está por encima del comportamiento habitual de OrderEAT, por lo que la cifra no representa el resultado promedio de la plataforma, pero sí ilustra hasta dónde podría llegar su alcance si “todos los factores involucrados” actúan en sintonía.

¿Qué escuelas están adoptando este modelo?

Pese a los beneficios de la digitalización, OrderEAT no tiene la misma presencia en todos los segmentos educativos. La plataforma opera en todos los estados de México, excepto Tlaxcala, pero su negocio está enfocado principalmente en colegios privados, particularmente aquellos con jornadas extendidas y capacidad para contratar y pagar por una herramienta de este tipo.

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En las escuelas públicas, su presencia ocurre principalmente a través de los concesionarios que administran las cafeterías. En estos casos, el cliente de OrderEAT no suele ser directamente la escuela ni el gobierno, sino el operador.

La empresa no contempla al gobierno como su principal vía de crecimiento en el corto plazo. Craviotto explica que los procesos para cerrar contratos directamente con las autoridades suelen ser largos, por lo que durante los próximos 18 meses el foco estará en los colegios privados y en los concesionarios que operan cafeterías.

OrderEAT también lanzó un producto para universidades, con una estrategia que busca mantener la relación con el estudiante desde los primeros años escolares hasta la educación superior.

Actualmente, la compañía reporta presencia en más de 600 colegios de México, Chile, Argentina, Uruguay y Perú, con más de 250,000 alumnos activos. La expansión se aceleró durante 2026, OrderEAT pasó de operar en 400 colegios a superar los 600 en menos de seis meses, un crecimiento de 50%.

Este crecimiento ocurre mientras la empresa todavía tiene una penetración limitada en su principal mercado. La propia compañía señala que su presencia en los colegios privados de México sigue por debajo de 2%, por lo que aún tiene espacio para crecer dentro del segmento donde concentra su operación.

La expansión también está acompañada por una nueva ronda de 2 millones de dólares, que OrderEAT destinará a producto, innovación, expansión regional e instalación y soporte de la plataforma. Su meta es llegar a 1 millón de estudiantes en los próximos 18 meses.

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