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Nuestras Historias

Resiliencia, sufrimiento y esperanza tras un desastre

Las personas que se quedaron durante una tormenta o lluvias torrenciales, y fueron testigos de la destrucción, probablemente experimentarán peor salud mental que los que evacuaron.

Las lluvias torrenciales pueden haber terminado, pero muchas personas en Texas, Florida y el Caribe siguen sintiendo el impacto de los huracanes Harvey e Irma de manera invisible y dramática.

"A diferencia del daño físico que es demasiado obvio, el daño psicológico tendrá efectos que repercutirán con el paso del tiempo", escribió en un correo electrónico el Dr. Octavio N. Martínez Jr., director de la Fundación Hogg para la Salud Mental de la Universidad de Texas en Austin.

La mayoría de los afectados por estas tormentas funcionan con normalidad, con síntomas que pueden no parecer muy graves: ansiedad, dificultad para dormir, tristeza. La mayoría nota sus síntomas, pero los acepta como parte del impacto del desastre.

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"Es cuando estos síntomas afectan la capacidad de la persona para funcionar cuando se vuelve crucial buscar asistencia", escribió Martínez. Después de todo, los comportamientos de angustia -como los sentimientos de marginación, el aumento del consumo de tabaco y alcohol y la irritabilidad crónica- tienden a pasar desapercibidos, dijo.

El impacto en la salud mental del huracán Katrina nos da una pista de lo que les espera a algunos sobrevivientes de las actuales tormentas, agregó Martínez. Algunos trastornos mentales se hicieron más frecuentes con el tiempo entre los sobrevivientes del huracán que golpeó la costa del Golfo en 2005, según un estudio publicado en la revista Nature.

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Katrina y Sandy

Por ejemplo, la prevalencia del trastorno de estrés postraumático (TEPT) en Alabama, Luisiana y Mississippi aumentó de 15% unos meses después de Katrina a 21% un año después, señaló Martínez. El TEPT es un trastorno de salud mental que se desarrolla en algunas personas que han experimentado un evento impactante o peligroso.

"Y el porcentaje de personas que sufren pensamientos suicidas se duplicó con creces de 2.8 a 6.4%", escribió el experto.

nullMientras tanto, otros estudios han indicado que los eventos traumáticos durante la infancia pueden tener un impacto duradero en la vida al aumentar el riesgo futuro de un niño de fumar, consumir alcohol y sustancias, padecer obesidad, depresión, enfermedades cardiacas, cáncer e incluso muerte prematura.

"Esto será especialmente relevante para los niños y jóvenes que sufrieron los huracanes Harvey e Irma", dijo Martínez.

Rebecca M. Schwartz, investigadora del Instituto Feinstein de Investigación Médica en Manhasset, Nueva York, estudió el impacto en la salud mental del huracán Sandy entre los adultos que viven en algunas áreas de Queens, Staten Island y Long Island. El estudio incluyó una simple encuesta de 30 ítems con participantes que respondieron si habían sufrido daños en sus casas, daños a sus automóviles y desplazamiento. También respondieron si sentían que sus vidas se habían visto amenazadas o si un miembro de la familia había desaparecido.

"Básicamente, a mayor exposición al huracán - más eventos o más cosas que te ocurrieran durante el huracán Sandy - más probable es que experimentes mayores niveles de síntomas de depresión, ansiedad, estrés percibido y síntomas de TEPT", explicó Schwartz.

El desplazamiento, en particular, estaba relacionado con el desarrollo de síntomas de trastorno de estrés postraumático, dijo. Las personas que se quedaron en un refugio temporal, por ejemplo, corren mayor riesgo de padecer TEPT que los que se alojaron con amigos o familiares.

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Sarah Lowe, profesora asistente de psicología en la Universidad Estatal de Montclair en Nueva Jersey, también ha investigado las consecuencias psicológicas de los desastres naturales. Para un estudio de resiliencia, ella y sus colegas entrevistaron a sobrevivientes del huracán Katrina sobre su salud mental, sus relaciones sociales y cómo el huracán contribuyó a cambios en sus vidas un año, tres años y 12 años después.

"La lección es que la mayoría de las personas son muy resistentes [resilientes] a los desastres", dijo Lowe.

Resiliencia personal

"Si ves a un año, solo habrá un pequeño porcentaje de sobrevivientes que cumplan los criterios de trastornos mentales, como el TEPT y un serio trastorno depresivo ", dijo Lowe.

Jeff Temple, profesor asociado del Centro Médico de la Universidad de Texas, indicó que inmediatamente después de un desastre, muchas personas experimentarán síntomas y, sin embargo, esa cantidad disminuye con el paso del tiempo.

"Inmediatamente, el primer mes, si los síntomas son de alto grado o preocupantes, es cuando diagnosticaríamos trastorno de estrés agudo", dijo. Y si los síntomas persisten más de un mes, es cuando puede diagnosticarse TEPT.

Jesse Cougle, profesor asociado de psicología en la Universidad Estatal de Florida, señaló que el huracán Irma dañó poco a Tallahassee, donde enseña, en comparación con Miami y Keys, y las evacuaciones generalizadas en Florida sirvieron como barrera protectora.

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Las personas que se quedaron y fueron testigos de la destrucción probablemente experimentarán peor salud mental que los que evacuaron, dijo. Sin embargo, es posible, dijo Cougle, que incluso aquellos que evacuaron experimentaren síntomas en los próximos días. Encontrar un modo de huir en el denso tráfico fue muy estresante, y "eventos negativos en la vida pueden desencadenar este tipo de reacciones", añadió Cougle.

"Por supuesto, lo que hace que los huracanes sean diferentes a muchos otros eventos traumáticos, es si tu propiedad está dañada", abundó. "Muchas personas pueden quedarse sin hogar, mucha gente debe abandonar las rutinas normales y saludables que tienen, y luego está todo este estrés asociado con la reparación de la vivienda, la reparación de tu propiedad y ese adaptarse a todos los problemas".

El capitán Maryann Robinson, jefe de la subdivisión de servicios de salud mental y estrés traumático de la Administración de Abuso de Sustancias y Salud Mental , dijo que "cuando vas a casa y te enfrentas a lo que ha sucedido - la devastación que ha ocurrido en tu casa – eso realmente vuelve a traumatizar al individuo".

Aún así, Robinson dijo, "no todos van a necesitar tratamiento, la mayoría de la gente sale bien avante por sí mismos".

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Algunos incluso encuentran un inesperado rayo de luz entre los nubarrones.

Crecimiento post-traumático

Lowe, de la Universidad Estatal de Montclair, y sus colegas analizaron los patrones de angustia antes de Katrina y nuevamente un año y tres años después de la tormenta en otro estudio distinto sobre los efectos del huracán.

"En alrededor del 5% de los participantes su salud mental realmente mejoró", dijo Lowe. "Ellos tenían angustia severa antes de la tormenta y después de ella eran indistinguibles de las personas a la que llamaríamos resilientes, que mantienen bajos niveles de angustia". Otro grupo también sufría de angustia severa antes del Katrina, pero uno y tres años después de la tormenta, reportaron niveles más bajos que los que tenían previo a la tormenta.

El trauma de un desastre natural, por tanto, mejoró la salud mental de algunas personas, un fenómeno que Lowe denomina “crecimiento post-traumático”.

nullLas razones no son claras.

"Quizás antes de la tormenta, ellos habían experimentado muchos eventos estresantes y traumáticos - como abuso infantil, abuso sexual, violencia doméstica - y con el huracán entraron por primera vez en contacto con servicios de salud mental donde pudieron lidiar con vulnerabilidades preexistentes", razonó Lowe.

Para otros, el desplazamiento y la posterior reubicación a nuevas áreas les permitió "aprovechar nuevas oportunidades, ya fueran educativas, laborales o nuevas oportunidades para las relaciones", dijo Lowe. Algunos dijeron que pudieron alejarse de relaciones problemáticas al estar en una nueva comunidad, mientras que para otros, el desplazamiento permitió matricular a sus hijos en escuelas nuevas, de mejor calidad y más diversas.

El crecimiento post-traumático es "un fenómeno intuitivo", detalló Lowe, en el que algunas personas encuentran que han crecido como persona "ya sea que se sientan más fuertes, o sientan que pueden ver nuevas posibilidades en sus vidas o mejorar sus relaciones, o tienen una conexión más fuerte con Dios o con la espiritualidad".

El crecimiento post-traumático a menudo va de la mano con los síntomas del TEPT: los adultos que más crecieron tuvieron algunas de las peores respuestas psiquiátricas, dijo Lowe

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Sin embargo, no todos los que padecen trastorno de estrés postraumático experimentaron crecimiento.

¿Quién está en riesgo?

Las mujeres son más vulnerables al TEPT que los hombres después de los desastres, dijo Lowe.

"En general, las personas que tienen menos recursos - y por ende niveles más bajos de apoyo social, menores ingresos - tienden a ser más vulnerables", dijo la especialista. "También las minorías raciales y étnicas."

El capitán Robinson, por su parte, añadió que los niños y los ancianos también son más vulnerables. "La exposición acumulada también sirve como un precursor" para el TEPT, dijo, por lo que las personas que han tenido experiencias traumáticas pasadas serán más susceptibles al estrés.

Incluso los primeros respondientes, que ayudan a otros en circunstancias calamitosas, pueden sucumbir a los síntomas de ansiedad y depresión después de un desastre natural, indicó Robinson: "Si no estás procesando las cosas que ves de una manera muy saludable, corres más riesgo de un efecto a largo plazo".

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Temple dijo que muchos de los problemas de salud mental después de un desastre natural provienen de la "exposición directa" a estar en peligro y ver a otras personas en peligro.

"Así que algunos de los que están en el epicentro del desastre seguramente serán los más vulnerables a los problemas de salud mental", dijo Temple. Sin embargo, la gente de todo el área de Houston e incluso a nivel nacional se sentía angustiada sólo por ver las imágenes de las noticias, dijo. Si las imágenes de un desastre se ven en las redes sociales o la televisión, dijo Temple, por lo general son los que ya han experimentado traumas anteriores los que sucumbirán a la angustia.

Como advirtió Martínez, de la Fundación Hogg para la Salud Mental, "Se ha dicho que el tiempo cura todas las heridas, pero hay razones para dudar de ese tópico".

¿Qué hacer?

"Hay recursos para apoyar la salud mental que animamos a usar, y nuestra organización ha compilado una modesta lista de ellos", señaló Martínez. "No hay un remedio mágico, pero estos recursos son un buen comienzo".

"Todo el mundo se siente triste a veces, y eso es normal, pero cuando has sufrido un trauma, está bien buscar ayuda", dijo Schwartz. Después de Sandy, las personas que normalmente no experimentaban dificultades mentales desestimaban muy de prisa sus síntomas, dijo. Ante una casa que necesita reparación y reunir los trámites del seguro, "pusieron su salud y su salud mental en segundo plano", dijo.

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"Si te sientes estresado, si te sientes abrumado, lo mejor que puedes hacer es buscar ayuda. Si no lo haces, todas las otras cosas con las que debes lidiar... se hacen imposibles si estás deprimido y ansioso y sufres síntomas de TEPT", comentó Schwartz.

Incluso cuatro años después, el tiempo no había disipado los síntomas de algunos.

"Vimos que se está siendo un asombroso trabajo comunitario, donde la gente se reunía en grupos y compartía sus experiencias", dijo Schwartz. Con todo, aconsejó la ayuda profesional y dijo que la salud mental debe ser priorizada "como con cualquier otro aspecto de la recuperación de estos huracanes".

Cougle señaló que hay cosas importantes que deben hacerse -y evitarse- a fin de ayudar al proceso de adaptación natural o resiliencia de la mayoría de la gente.

"Hay que darse cuenta de que la ansiedad es una respuesta normal al huracán y al tener que evacuar y todo el estrés y la incertidumbre asociada con eso", dijo Cougle. "Es el instinto de supervivencia, no es peligroso sentirse ansioso de esa manera".

Sin embargo, agregó, las personas deben "resistir el impulso de lidiar o evadir la ansiedad mediante el uso de sustancias. El apoyo social es un amortiguador bastante bien establecido contra el desarrollo del TEPT después de un trauma", dijo Cougle.

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Temple sugirió "retomar una rutina normal. Tu cerebro se vuelve a conectar, básicamente, cuando experimentas este tipo de evento traumático. Así que trata de volver a lo que hacías antes y recupera en parte esa rutina normal".

Al mismo tiempo hay quienes, después de un desastre, no sienten ansiedad y luego se preocupan por esta reacción.

"Está bien no tener una reacción en absoluto", dijo Temple, pero "no significa que eres inmune a repercusiones posteriores. Puedes estar perfectamente bien y luego un mes más tarde desarrollar TEPT". Por lo general, el TEPT se desarrolla dentro de los seis meses de un trauma y si tarda más, los médicos sospechan que el paciente no notó sus síntomas.

null"Así que conviene estar atentos a los cambios - cambios en el comportamiento, en el estado de ánimo - tanto tuyos como de amigos y familiares", dijo Temple.

Sueño y ejercicio

"Le pedimos a la gente que preste atención a su estado físico", dijo Robinson, del Departamento de Abuso de Sustancias y Salud Mental, "así que asegúrate de dormir lo suficiente y descansar".

Es importante que los supervivientes cuiden su salud comiendo comidas nutritivas, haciendo ejercicio y evitando "cafeína, tabaco, drogas y alcohol", sugirió.

"Le decimos a la gente que se mueva. Puedes caminar y hacer respiraciones profundas Hacer respiraciones profundas realmente sirve como una purga, ayuda a sacar el estrés del cuerpo".

La música relajante también puede ayudar, dijo.

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Muchas personas desarrollan ciertas habilidades cuando, por ejemplo, un familiar muere o se presenta una enfermedad. Después de un desastre natural, debes echar mano de esas habilidades que te ayudaron en el pasado para soportarlo ahora.

En los teléfonos de ayuda "Hay asesores de crisis que manejan el teléfono las 24 horas del día, 7 días a la semana, 365 días al año, para aquellas personas que están sufriendo estrés, angustia, ansiedad y depresión", dijo Robinson.

"La mayoría de las personas no conocen esas líneas telefónicas de ayuda", dijo Robinson, "porque antes de que ocurra un desastre, no las necesitan".

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