La etapa de Checo Pérez con Force India terminó devolviéndolo al podio y reconstruyendo la reputación que había quedado golpeada tras su paso por McLaren.(Mark Thompson/Getty Images)
En 2012, Sergio “Checo” Pérez tenía 22 años y atravesaba uno de los momentos más prometedores de su carrera. Tres podios con Sauber habían elevado su valor en la Fórmula 1 justo cuando Ferrari preparaba su siguiente paso y los movimientos de Lewis Hamilton comenzaban a modificar el mercado.
Pérez quería llegar cuanto antes a un equipo capaz de pelear campeonatos. La oportunidad apareció, pero el camino que eligió terminó cambiando por completo su posición apenas una temporada después.
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Tres podios pusieron a Checo frente a los equipos grandes
Lars Baron(Getty Images)
Pérez subió al podio con Sauber en Malasia, Canadá e Italia durante 2012. El resultado de Monza reforzó todavía más su posición mientras formaba parte de la Ferrari Driver Academy, el programa con el que la escudería italiana desarrollaba a sus jóvenes pilotos.
Su futuro en Maranello llegó a plantearse de manera concreta. “Stefano me dijo que me quedara en Sauber un año más y después fuera a Ferrari”, contó Pérez sobre la conversación que tuvo con Stefano Domenicali, entonces jefe de Ferrari. El plan era mantenerlo en Sauber durante 2013 y abrirle la posibilidad de ocupar un asiento en 2014.
Checo tenía 22 años, acababa de conseguir tres podios y veía cómo su nombre ganaba fuerza entre los equipos grandes. “Yo ya estaba desesperado. Joven, ya te quieres ir al mejor equipo a empezar a pelear por campeonatos”, recordó durante una entrevista con Oso Trava en Cracks.
En paralelo, Lewis Hamilton estaba negociando su salida de McLaren. Pérez tenía también en el radar la posibilidad de Mercedes si el británico no llegaba al equipo alemán, pero el movimiento de Hamilton terminó abriendo otro asiento inesperado.
McLaren apareció con una oferta que Ferrari todavía no podía darle
Checo consideraba poco probable correr algún día para McLaren o Red Bull por la forma en que ambas estructuras desarrollaban a sus pilotos. La marcha de Hamilton cambió ese escenario y dejó al equipo de Woking buscando a alguien para compartir garaje con Jenson Button, campeón mundial y una figura ya consolidada dentro de la escudería.
McLaren venía de competir en la parte alta y las reglas para 2013 no anticipaban una transformación que hiciera pensar en una caída importante. El proyecto, además, fue presentado a Pérez como una combinación de soluciones tomadas de los mejores autos de la parrilla: el frente de McLaren, la parte media de Red Bull y la trasera de Ferrari. La conclusión que recibió fue contundente: “Es el mejor coche de nuestra historia”.
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Para un piloto que debía esperar hasta 2014 por Ferrari, la oferta abría la posibilidad de competir inmediatamente con una escudería puntera. “Ya era mi momento”, recordó.
Pérez firmó con McLaren y dejó la academia de Ferrari. En ese momento no consideró que estuviera tomando un riesgo innecesario: la escudería llevaba años ganando y venía de competir por resultados importantes.
El golpe llegó cuando casi no quedaban lugares para 2014
Interprotección convirtió la presencia de Checo Pérez en la Fórmula 1 en una herramienta de posicionamiento de marca y relación con clientes.(JARED C TILTON/Getty Images)
La temporada resultó muy distinta de lo esperado. McLaren terminó 2013 sin conseguir un solo podio, mientras Pérez y Button pasaron el año intentando sacar rendimiento de un auto que nunca consiguió acercarse a las expectativas iniciales.
Checo separa lo que ocurrió con el monoplaza de su propio desempeño. “Tuve muy buen año en términos de velocidad”, explicó. El problema estuvo en otro punto: “Nunca pudimos progresar con el auto”.
Su futuro terminó definiéndose cuando el mercado de pilotos para la siguiente temporada ya estaba avanzado. “Había una cláusula que tenían que renovarme”, recordó Pérez. McLaren decidió no continuar con él y la noticia llegó en el peor momento: “Me lo dicen ya muy tarde en el año y me quedo sin asiento”.
Para noviembre, Pérez había pasado de tener caminos hacia Ferrari, McLaren y potencialmente Mercedes a encontrar únicamente dos opciones disponibles: Caterham y Force India. El golpe tampoco terminó con la pérdida del asiento: Checo reconocería después que ser descartado por un equipo grande tras una sola temporada dañó su reputación dentro de la Fórmula 1.
La posibilidad de alejarse temporalmente de la categoría llegó a ser concreta. Pérez contemplaba competir en otro campeonato durante un año y después intentar regresar: “Era una opción muy real”, explicó.
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La otra puerta era Force India. Vijay Mallya le ofreció un asiento para 2014 y evitó que su carrera en Fórmula 1 se interrumpiera cuando el mercado prácticamente se había cerrado.
Pérez llegó al equipo después de haber perdido, en cuestión de meses, la posición privilegiada que tenía entre las escuderías grandes. “Pasé de estar arriba a no tener asiento”, recordó. Lo que encontró en Force India terminó siendo muy distinto a lo que podía imaginar en ese momento: “Fueron mis mejores años en la Fórmula 1”.
En su tercera carrera con la escudería volvió al podio, algo que nunca consiguió durante su temporada con McLaren. Con el tiempo acumuló alrededor de 10 podios y reconstruyó una carrera que había quedado golpeada después de 2013.
Volver a acercarse a los equipos punteros tomó mucho más tiempo. Checo estuvo nuevamente cerca de Ferrari y después apareció la oportunidad con Red Bull, pero entre ambos momentos transcurrieron alrededor de ocho de trabajo con Force India.
La experiencia también cambió la manera en que Pérez evaluó su propia actuación en McLaren. Tenía 23 años y, con el tiempo, identificó decisiones que habría manejado de otra forma. “Pude haber sido más profesional, pude haber hecho cosas diferentes”, reconoció.