Las 500 de Expansión: año de claroscuros

En un año desigual, el consumo se convierte en el factor inesperado de crecimiento.
Actor inesperado  El consumo fue la razón detrás del crecimiento de 2.5% que tuvo la economía mexicana en 2015.  (Foto: Ana Blumenkron)
Yussel González
CIUDAD DE MEXICO -

El 8 de enero de 2015, el precio de la mezcla mexicana de petróleo bajaba casi a 40 dólares por barril, tras acumular una caída de 59% en los siete meses anteriores. Ese día, el gobierno mexicano decidió despejar las dudas y calmar a los mercados sobre qué haría frente al desplome de una de sus mayores fuentes de ingresos.

Luis Videgaray, secretario de Hacienda, aprovechó un evento de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para hacerlo público. Frente a una sala abarrotada del hotel Fiesta Americana de a Ciudad de México dijo: “Cualquier necesidad de ajuste por una disminución de los ingresos habrá de acomodarse reduciendo el gasto público”. No habría un aumento en los impuestos, aseguró.

Videgaray salió apresurado del edificio sin hablar con la prensa. Tres semanas más tarde dio detalles: anunció un recorte al presupuesto por 124,300 millones de pesos, la suspensión del tren México–Querétaro y la cancelación del proyecto ferroviario en la península de Yucatán.

El Gobierno intentaba anticiparse a una dura realidad. Ese año, los ingresos petroleros del gobierno cayeron casi 33%. Petróleos Mexicanos, el primer lugar del ranking de ‘Las 500’ de Expansión, empezaba a desdibujarse como la gran paraestatal que fue. Sus ventas pasaron de 1.5 billones en 2014 a 1.1 billones en 2015.

La actividad industrial, que contribuye con 30% del producto interno bruto, creció ese año solo 1%, arrastrada por la minería, que incluye la producción y extracción de crudo.

Pero la producción de petróleo no fue lo único que disminuyó. La manufactura, uno de los tradicionales motores económicos de México, que representa 17% del PIB, comenzó a dar muestras de debilidad a finales del año pasado, comenta Carlos Capistrán, economista para México de Bank of America Merrill Lynch.

La fortaleza del dólar golpeó la manufactura de Estados Unidos al hacer más caros sus productos en el exterior. Esto tuvo un impacto para las fábricas mexicanas de productos intermedios. Los envíos manufactureros no automotrices cayeron 1.1% en 2015.

Pero las ventas de autos corrieron una suerte distinta. En Estados Unidos crecieron 5.8%, lo que benefició a las armadoras mexicanas. Las 12 compañías del sector que incluye el ranking de ‘Las 500’, entre las que se encuentran Toyota, Honda, Ford y Volkswagen, subieron de puesto frente al listado del año anterior.

El factor sorpresa

Frente a la debilidad del sector externo, surgió un nuevo motor que permitió que la economía creciera 2.5% en 2015 y que era improbable apenas un año atrás: el consumidor.

Las cifras de consumo comenzaron a llamar la atención de los analistas desde finales de 2014. En ese año, las familias mexicanas habían restringido sus compras ante la entrada en vigor de la reforma hacendaria.

Las ventas iguales (de tiendas con más de un año de operación) de los comercios agrupados en la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) sólo crecieron 0.9%.

En 2015 la situación cambió: las ventas iguales aumentaron 6.7%, más del doble de lo que creció la economía mexicana. “La variable fuerte fue el consumo , que tuvo crecimiento de más del 6% real a lo largo del año pasado”, dice Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA Bancomer.

Las razones detrás de la decisión del consumidor de abrir la cartera fueron varias. Por una parte, la inflación al cierre de 2015 fue de solo 2.1%, un nivel que no se había visto antes y que fue producto de los descensos en los precios de la telefonía y en las tarifas de electricidad como resultado de las reformas estructurales.

A ello se sumó el impacto positivo que tuvo la depreciación del peso en las remesas que reciben miles de mexicanos y que totalizaron 24,770 millones de dólares en 2015.

“La gente que le manda dinero a sus familias es, básicamente, para que coman, para vivir, para comprar lo básico”, dice Marisol Huerta, analista de Banorte IXE.

Las empresas de ‘Las 500’ en el sector autoservicios aprovecharon la oportunidad y lograron un aumento en ventas totales de 10.9%. “Walmart y Soriana tuvieron agresivas campañas de precios bajos”, agrega Huerta.

La industria de alimentos también se benefició de la dinámica. El sector, que incluye empresas como Bimbo, Herdez o Lala, logró en su conjunto un incremento de 15% en ventas. Por su parte, las compañías de bebidas y cervezas como Coca Cola FEMSA y Cuauhtémoc Moctezuma, vendieron 13% más.

“Todos han estado muy activos en publicidad y en todos los canales. Pero sin la mejoría en su disponibilidad de liquidez, no tendrían realmente un impacto en los ingresos:, dice Carlos Hermosillo, analista de Actinver.

Como las familias tenían más ingresos disponibles, miraron más allá de los productos que caben en su despensa, como computadoras y electrónicos. Ahí estuvo la oportunidad para las tiendas departamentales, que ofrecieron promociones a través de campañas de pagos diferidos y uso de tarjetas.

Cadenas como Liverpool y Coppel, lograron un alza de 15.3% en sus ventas. A ello contribuyó también la fuerza del crédito para el consumo, que aumentó en promedio 7.3% en el año. “Fue el sector que mejor lo capitalizó”, explica Serrano.

Más ganadores

Ante las bajas tasas de interés y el proceso de formalización del empleo, los bancos colocaron más créditos, en particular, el de nómina, que aumentó, en promedio, 19.7% anual durante 2015.

El crecimiento del sector financiero es mayor que en Brasil, Colombia y Corea del Sur, según un comparativo de la Asociación de Bancos de México.

De ahí que los grupos financieros listados muestren un alza promedio de 6% en ingresos.

El incremento de 11% en los créditos hipotecarios contribuyó también a los buenos resultados de las desarrolladoras de vivienda. Las ventas de las empresas que participaron en el ranking, entre las que sobresalen Javer o ARA, aumentaron en conjunto 13%.

Si bien el consumo impulsó la economía del país y a varias de las empresas más importantes, los analistas esperan cifras más moderadas en 2016 ante una mayor expectativas de inflación y los aumentos en las tasas de interés del Banco de México.

“Creemos que va a haber cierta moderación en las tasas de crecimiento, solo un poco. Hay varias cosas que apuntan a ello (…) la inflación cerraré el año en 3.3%, explica Carlos Capistrán de Bank of America Merrill Lynch.

“Conforme el Banco de México suba las tasas de interés, provocará que haya menos crédito y eso desacelerará un poco la parte de consumo”

Esta historia fue publicada originalmente el 15 de junio en la revista Expansión.

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También está disponible el ranking interactivo en el que puedes consultar una base de datos de 13 indicadores de Las 500 en un histórico de 2006 a 2015, adquiérela en nuestra tienda.

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