De hecho, apenas un 2.5% de estas firmas hace cambios constantes para mejorar la satisfacción de los trabajadores.
De acuerdo con el estudio, en el que se encuestaron a 1,428 empresas en el país entre mayo y junio de este año, nueve de cada 10 organizaciones considera que invertir en servicios enfocados en la salud física y emocional será una prioridad en el futuro.
Por ello, 5.5% aseguró estar modificando su política interna para garantizar que los trabajadores mantengan un balance entre su vida personal y valora, otro 5.5% dijo que va a remodelar sus oficinas y un 5.5% restante apostó por la sustitución de las herramientas de trabajo para mejorar el clima laboral.
“El reto que enfrentan las compañías es ofrecer beneficios competitivos para tener una fuerza de trabajo saludable. Este año encontramos que el uso de vestimenta casual y jeans, horarios flexibles, estacionamiento para mujeres embarazadas, servicio de transporte, home office, horario especial los viernes y días adicionales de vacaciones son las principales demandas de los colaboradores”, dijo Gabriela Ruiz, subdirectora de Beneficios en Mercer.
Enrique Yáñez, gerente médico de beneficios y siniestros de la consultora, aseguró que el éxito de un plan de beneficios está determinado por la identificación de necesidades del talento, por lo que recomienda que las estrategias de bienestar siempre giren entorno a los colaboradores.