1. Tener los protocolos necesarios: No se puede obligar a los colaboradores a regresar a las oficinas si no se tienen las medidas de higiene establecidas por las autoridades de salud y laborales. "Con estos protocolos se le da certeza y seguridad a los trabajadores de que los contagios serán mínimos, dice el especialista.
Al respecto, la encuesta realizada por la consultora PwC entre 500 trabajadores mexicanos, revela que el 27% espera que su empleador tome las medidas sanitarias necesarias, el 19% pide que se establezcan protocolos en caso de un rebrote de contagios, e incluso el 17% sugiere realizar pruebas de detección de la COVID-19 previas al retorno.
2. Comunicación: Las empresas deben transmitir todas las acciones que están adecuando en las oficinas, a fin de que los trabajadores sepan con qué condiciones se encontrarán en el regreso. "Que se hable directamente con la gente para que exista mayor certidumbre y acompañamiento", dice Arleth Leal, directora de la firma de soluciones en Recursos Humanos, Red Ring.
3. Capacitación: "Hay que formar a las personas sobre qué hacer cuando lleguen, qué cosas van a cambiar... es fundamental que el trabajador coopere y tome medidas personales", explica Leal. Dentro de los centros de trabajo deben existir campañas de seguimiento y monitoreo que vigilen el cumplimiento de medidas sanitarias.
4. Liderazgo empático: Los líderes de equipo deben analizar quiénes realmente deben volver a la oficina de forma continua y dejar en casa a quienes son padres de familia, grupos vulnerables de salud o cuidadores. "´Los líderes empáticos y que aprendieron a trabajar con los equipos a distancia son aquellos que tendrán un regreso más ordenado", puntualiza Leal.