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Claudio Cervantes, de bebé de comerciales a CEO de Sognare

A los seis meses apareció en un comercial de una marca de relojes. A los 12 comenzó a trabajar en el negocio familiar y su pasión por las finanzas lo llevaron a estudiar Administración de Empresas.
vie 04 junio 2021 11:21 AM
Claudio Cervantes
El 40% de las ventas de Sognare provienen del canal de retail. El 35% corresponde a la venta directa y el 25% restante a la venta por internet.

Nunca imaginó que haría carrera en el mundo del retail. Su primer acercamiento con la vida laboral fue a los seis meses de edad. Aunque no lo recuerda, sabe que él era el bebé que salía en el comercial de una marca de relojes.

Después de esa experiencia, Claudio Cervantes apareció en diferentes pasarelas infantiles en tiendas departamentales; su trabajo se remitía a modelar la ropa en tendencia, esa fue su primera relación con estos canales, que años más tarde se convertirían en uno de sus más grandes aliados.

A los 12 años comenzó a trabajar en el negocio de su familia. Vendían productos para el hogar, y se repartían para hacer las entregas en las tiendas. Después, su pasión por las finanzas y el marketing lo llevaron a estudiar Administración de Empresas y Alta Dirección por la Universidad Anáhuac.

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Junto a su hermano fundó Embellé. Una marca de productos de belleza, cuyo diferenciador –productos listos para su uso- hizo que le compraran la compañía. Tras la venta de su compañía, Cervantes asumió la dirección general de Sognare en enero de 2020, con la misión de afianzar el posicionamiento de la marca y mantenerla como líder en su segmento.

Su astucia y habilidad para los negocios quedó demostrada con la pandemia del coronavirus. Logró que la marca mexicana de almohadas incrementara sus ventas online 89% y sus ventas totales 17% al cierre del año. Los colchones, su tercera división más importante, igual creció 82%.

La estrategia fue tener más presencia en los marketplace como Mercado Libre y Amazon, y en retailers como Liverpool, Sears, Coppel, Costco, Sams. La lista de distribuidores supera los 3,000 a nivel nacional.

Pero el crecimiento no quedó ahí. Las ventas online incrementaron 89%, versus el 2019. Cervantes considera que, contrario a otras empresas que sufrieron los estragos de la pandemia del coronavirus, a ellos los favoreció.

“Con el home office las personas se dieron cuenta de que tenían que dormir mejor, y de que más que un gasto, los productos de descanso son una inversión. En promedio pasaremos acostados más de 25 años de nuestra vida”, menciona.

Además, cada distribuidor tiene sus propios canales de venta. Y a pesar de que el año pasado, las departamentales tuvieron que cerrar sus puertas, como medida gubernamental para evitar contagios, los retailers también aceleraron su transformación digital.

Sognare es una empresa que nació a través de la venta directa por teléfono e infomerciales. Hoy día, el 40% de las ventas provienen del canal de retail. El 35% corresponde a la venta directa y el 25% restante a la venta por internet. La expectativa es crecer 30% este año.

En su trayectoria profesional, el directivo ha aprendido que la clave de toda empresa es conocer a su cliente para poder ser un vehículo que resuelva su necesidad en ese momento.

También que estar a la vanguardia en tecnología es fundamental para que los negocios sigan avanzando, sean más eficientes y tomen mejores decisiones. A su juicio, nada está escrito en piedra, por eso los objetivos de corto plazo tienen que modificarse todo el tiempo para llegar a los objetivos a mediano y largo plazo.

“El mayor fracaso se puede convertir en tu mayor aprendizaje, y ese aprendizaje te puede llevar al mejor éxito. Todo es mejorable, pero necesitas estar enfocado y ser rápido en las decisiones. No copiar, sino innovar y no olvidar que llegar lejos es entre varios, no uno solo. Cuida a tu gente”, expresa.

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Más insomnio en empleados

Alejandro Jiménez Genchi, presidente de la Academia Mexicana de Medicina de Dormir, asegura que desde que comenzó la pandemia, el insomnio y la apnea del sueño son los dos trastornos más comunes entre la población trabajadora.

Si el insomnio dura más de dos días ya es un trastorno, dice. Y no se remedia solo con clases de yoga o programas de wellness, sino con un tratamiento eficaz y una práctica de higiene de sueño, que incluye establecer un horario regular para acostarse y levantarse, no tener pantallas en la habitación, evitar la cafeína y la exposición a la luz, entre otros factores. “La cama, colchón y almohada que haga sentir cómoda a la persona es la correcta, pero esto varía según la persona”, comenta.

Por otro lado, la apnea del sueño se refiere a dejar de respirar entre ronquidos y puede durar desde diez segundos hasta algunos minutos. Causa cansancio durante el día y somnolencia, que repercute en la jornada laboral.

De acuerdo con el especialista, los empleados con insomnio que duermen menos de seis horas tienen un riesgo 200% de tener una menor capacidad laboral. “Los trabajadores tienden a procrastinar menos cuando duermen mejor”, dice.

Asimismo, puntualiza que los empleados que duermen menos de seis horas reportan una pérdida de productividad de 3%, en comparación con los que duermen de siete a nueve horas. “El ausentismo y presentismo, la depresión y ansiedad son consecuencia de un sueño insuficiente y no reparador”, concluye.

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