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¿Cómo hacer que empleados se quiten la camiseta? Musk lo hizo en menos de un mes

Para el nuevo dueño de Twitter, despedir a 3,700 personas por correo electrónico pareció una buena idea, pero para los expertos en capital humano es un mal ejemplo que ningún líder debe seguir.
sáb 26 noviembre 2022 07:00 AM
Elon Musk y despidos en Twitter
Elon Musk compró Twitter el 27 de octubre pasado, justo cuando quedaban poco más de 24 horas para que expirara el plazo que le dio una jueza para abrir un proceso si no se formalizaba la compra.

Elon Musk es un visionario para los negocios. Con un patrimonio cercano a los 240,000 millones de dólares, de acuerdo con el portal de datos Statista, el empresario es considerado el hombre más rico del mundo. Sin embargo, este título no significa que también sea el mejor líder.

Su primera acción tras comprar Twitter, por 44,000 millones de dólares, fue despedir a 3,700 personas de la red social, esto es, casi la mitad de su fuerza laboral a nivel global. El detalle es que las desvinculaciones las hizo mediante correos electrónicos, según la agencia AFP.

Todo comenzó el jueves 3 de noviembre cuando los empleados de Twitter fueron instruidos a quedarse en casa al siguiente día para esperar noticias sobre su futuro laboral en la empresa, pues anunció que habría una ronda de despidos en la que el equipo de México no salió ileso.

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La agencia asegura que ese viernes se consumaron los recortes de personal mediante correos electrónicos. "Twitter reduce sus efectivos para ayudar a mejorar la salud de la empresa. Estas decisiones nunca son fáciles y es con pena que le escribimos para informarle que su puesto en Twitter se ve afectado. Hoy es su último día de trabajo", dice uno de los correos enviados a los empleados al que AFP tuvo acceso.

En su cuenta de Linkedin, Lucía Mendoza, mejor conocida en la industria de la publicidad como ‘Pistola’ y nombrada directora de Twitter Next México en 2021, publicó que desafortunadamente su equipo y ella fueron parte de la gran cantidad de personas que resultaron afectadas por los despidos en la compañía.

Después, el también dueño de Tesla, dio un ultimátum a otros empleados de la red social, a fin de que se comprometieran con un Twitter más exigente. Acorde con Reuters, alrededor de 500 empleados decidieron no seguir en la empresa y Musk optó por llevar personal clave a las reuniones, tratando de convencerlos de que se quedaran.

Incluso revocó su prohibición de trabajar en modalidad home office, enviando otro correo electrónico al personal: "todo lo que se requiere para la aprobación es que su gerente asuma la responsabilidad de garantizar que esté haciendo una excelente contribución".

Pero el empresario no tuvo éxito. Tantos empleados decidieron irse que el viernes Twitter bloqueó a todo el personal afuera de su oficina hasta el lunes, en medio de la confusión sobre quién todavía trabajaba allí y debería tener acceso, según Reuters.

¿Qué debe evitar un nuevo jefe o dueño?

Los despidos de personal son parte de cualquier esquema laboral, al igual que los cambios organizacionales. No obstante, la forma en que se manejan hace la diferencia para las personas que dejan la compañía y para aquellas que se quedan.

“Cuando llegas a una organización tienes que darte tiempo para escuchar a los colaboradores. Una buena práctica es acercarse a ellos y no solo a los inversionistas. Se ha vuelto absurdo el hecho de solo enfocarte en recuperar el dinero invertido en la compra de una empresa”, señala Juan Alberto González, cofundador de la consultora de coaching Irradiate More y exdirector de Microsoft México.

González comulga con un liderazgo más humano porque está convencido de que eso es lo que necesitan las empresas hoy día para crecer, y más viniendo de una pandemia que cambió al mundo laboral.

A su parecer, cualquier líder debería leer el libro Los primeros 90 días, de Michael D. Watkins. En él se aborda una mezcla de conceptos, herramientas, casos y consejos prácticos para conocer la cultura organizacional, saber qué está bien y qué se puede mejorar en una compañía.

“Y si llegas a una empresa y ves que no está financieramente bien, entonces tienes que ser muy transparente sobre los números y las estrategias a seguir. Tienes que ser honesto, no se trata de asegurarle a nadie su trabajo, pero sí de garantizar claridad”, señala.

Nora Taboada, coach ejecutiva, especialista en organizaciones y fundadora de AFE Liderazgo Consciente, coincide que en estos tiempos es complicado garantizar certidumbre, pero tampoco llegas a despedir y menos de forma impersonal.

Lo primero que tendría que hacer un jefe es auto conocerse, auto evaluarse e identificar cuáles son las habilidades que debe trabajar. Luego conocer y evaluar al equipo, así como la capacidad organizacional con la que cuenta para poder tomar decisiones de negocio más acertadas, dice la experta consultada.

“Hacer del aprendizaje una prioridad en agenda. Y hay información que viene del aprendizaje social, es decir, que la misma gente sabe cómo funciona la empresa; ahí el nuevo es el jefe”.

Ahora, si la compañía enfrenta dificultades económicas, Taboada asegura que un buen líder siempre busca maneras creativas de sobrellevar la situación y en su imaginario el despido es la última opción.

“He visto empresas que comparten la situación con los empleados. En la misma pandemia vimos cómo algunos empleadores redujeron salarios de forma temporal. De verdad que cuando eres transparente y humano con la gente, ellos entienden, aceptan y apoyan porque saben que sí estás cuidando su trabajo”, opina.

Otras acciones para evitar despidos es que los empleados tomen algunos días libres sin goce de sueldo, el cese temporal de beneficios adicionales o incluso trabajar a distancia para ahorrar en costos. Los colaboradores sí ‘se ponen la camiseta’ cuando la marca empleadora es confiable.

En el caso de Elon Musk, la experta percibe falta de humildad en el liderazgo. “Falta de humildad entendida como el cuestionar tus métodos. El liderazgo tiene una connotación muy fuerte con el sentido de justicia. Es gente lo que vas a despedir por eso el sentido de justicia, ético e íntegro en la desvinculación es más fuerte”.

Lo más correcto en una desvinculación laboral, añade, es tratar y cuidar la dignidad de la persona en todo el proceso, desde cómo se le comunica el despido, las condiciones, la narrativa de por qué se está yendo y la transparencia por parte de la empresa.

“Hoy más que nunca necesitamos buenos líderes. Hay posiciones que no se toman, sino que se merecen y una habilidad importante en cualquier puesto y ambiente es la humildad para reconocer que no lo sabes todo, para evaluar, escuchar y entender a los demás”, concluye.

 
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