"Las organizaciones líderes reconocen que el cuidado hoy es una realidad que acompaña a más del 70% de sus colaboradores en distintas etapas de su vida", explica Ariel Almazán, líder de Advisory en Mercer para América Latina.
Pese a ese reconocimiento, apenas alrededor de la mitad de las organizaciones cuenta con iniciativas relacionadas con el cuidado y, en muchos casos, son medidas diseñadas originalmente para otros objetivos, como flexibilidad laboral o bienestar general.
El cuidado ya es un tema de capital humano
Durante años, las conversaciones sobre cuidados estuvieron asociadas principalmente a la maternidad. No obstante, los cambios demográficos están ampliando el desafío para las organizaciones.
El envejecimiento de la población y la transformación de las estructuras familiares han dado lugar a una generación de trabajadores, conocida como "generación sándwich", que cuida simultáneamente a hijos y a padres adultos mayores. Esta dinámica, sin embargo, ya comienza a impactar la disponibilidad de talento, la productividad y la permanencia de los colaboradores en las empresas.
Para Fernanda García, directora de Sociedad Incluyente del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), el problema rebasa el ámbito privado y se ha convertido en un factor económico. "La falta de (un sistema de) cuidados es una barrera para que muchas personas puedan incorporarse o mantenerse en el mercado laboral", señala.
La especialista advierte que cuando no existen alternativas para atender a menores, adultos mayores o familiares dependientes, las personas terminan reduciendo jornadas laborales, rechazando oportunidades de crecimiento o incluso abandonando por completo el empleo remunerado.
Los efectos recaen sobre las mujeres. Datos citados por el IMCO muestran que 49% de las mujeres que no participan en el mercado laboral señalan las responsabilidades de cuidado como una de las principales razones. Además, nueve de cada diez personas que dejaron un empleo para realizar labores de cuidado fueron mujeres.
Esto, en parte, obedece a estructuras sociales y corporativas que no favorecen un a dinámica de cuidados equitativa.