El Instituto Politécnico Nacional (IPN) no aparece entre las 100 mejores universidades del mundo en el QS World University Rankings 2027 . La institución se ubica en el rango 901-950 de la clasificación global, pero su posición cambia cuando el ranking se observa por área de estudio.
Esta diferencia abre una pregunta para quienes estudian o planean estudiar en el Politécnico: ¿el lugar que ocupa una universidad en una clasificación mundial determina las oportunidades que tendrán sus egresados?
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El resultado del IPN muestra que no necesariamente. Una posición global puede esconder fortalezas específicas en determinadas disciplinas y, para un estudiante, la carrera que elija puede ofrecer una referencia distinta a la posición general de la institución.
El IPN aparece entre las mejores del mundo en una materia
Aunque el IPN se encuentra en el rango 901-950 de la clasificación general, algunas de las materias que ofrece tienen posiciones considerablemente más altas cuando QS compara a las universidades por disciplina.
El ejemplo más destacado es Ingeniería Petrolera, que aparece en el rango 51-100 a nivel mundial.
En esta materia, el IPN obtiene una puntuación de 52.8 en reputación académica, mientras que alcanza 74.8 en citas por artículo y 56.8 en reputación entre empleadores.
Ingeniería de Petróleo del IPN aparece en el rango 51-100 a nivel mundial.(Archivo)
El indicador de citas por artículo busca reflejar la influencia que tienen las investigaciones académicas de una institución en su campo. La reputación entre empleadores, por su parte, considera la percepción que tienen los empleadores sobre la preparación de los egresados.
La diferencia frente a la clasificación general es considerable, mientras el IPN se encuentra entre las posiciones 901 y 950 cuando se compara a las universidades en conjunto, una de sus disciplinas aparece dentro de las primeras 100 del mundo.
Medicina y Matemáticas tienen posiciones diferentes
El desempeño del IPN tampoco es igual en todas las disciplinas. En Medicina, la institución se encuentra en el rango 501-550.
En los indicadores de esta materia obtiene 47.9 puntos en reputación académica, 61 en citas por artículo, 63.1 en reputación entre empleadores, 44.7 en citas del índice H y 37.1 en red internacional de investigación.
Por otro lado, en Matemáticas, la mejor carrera pagada en México, el IPN aparece en el rango 401-450. Su puntuación es de 46.9 en reputación académica, 71.6 en citas por artículo, 60.6 en reputación entre empleadores, 64.9 en citas del índice H y 43.8 en red internacional de investigación.
Los resultados muestran que una misma institución puede tener posiciones muy distintas dependiendo de la disciplina que se analice.
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¿Qué significa estudiar en una universidad fuera del top 100?
El lugar que ocupa una universidad en una clasificación general puede servir como referencia para comparar instituciones, pero no equivale a una medición individual del futuro de cada estudiante.
En el caso del IPN, la diferencia entre su posición general y la de sus materias muestra que un estudiante puede estar inscrito en una institución que no aparece entre las 100 primeras del mundo y, al mismo tiempo, cursar una disciplina que sí tiene una posición destacada internacionalmente.
Ingeniería Petrolera es el ejemplo más claro, ya que se encuentra en el rango 51-100 del mundo, muy por encima de la posición 901-950 que tiene el IPN en la clasificación general.
Por ello, para alguien que está eligiendo carrera, mirar solamente el lugar global de una universidad puede dejar fuera información relevante sobre el programa específico que quiere estudiar.
El IPN sí destaca en América Latina
El resultado cambia nuevamente cuando la comparación se hace dentro de América Latina y el Caribe.
En el ranking regional de QS de 2027, el Instituto Politécnico Nacional ocupa el lugar 29, sin embargo está por debajo de la UNAM y del Tec de Monterrey.
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Si el objetivo es elegir una carrera, el lugar general de la universidad puede ser un punto de partida, pero no necesariamente debería ser el único criterio para evaluar las oportunidades académicas o profesionales que puede ofrecer un programa.