También puede ocurrir que la persona preparada para suceder al fundador cambie de planes, encuentre otra oportunidad profesional o decida emprender por su cuenta, por lo que Aparicio recomendó formar a más de un candidato.
“Entonces, si esa persona tuviera algún problema o le surge una mejor oportunidad que quiere tomar empresarialmente o lo que fuera, pues ya no tienes margen de maniobra, no hay como una reserva”, expresó.
Reglas para elegir al sucesor
La preparación necesita acompañarse de criterios para elegir a quien llegará al puesto, porque la antigüedad dentro de la familia, el afecto del fundador o la expectativa de un hijo pueden entrar en conflicto con las capacidades que requiere la compañía.
Además, tener varios candidatos obliga a conversar sobre el futuro de quienes no ocupen la dirección, desde otras responsabilidades dentro del negocio hasta proyectos propios, en lugar de mantener a todos compitiendo por una sola posición.
Este posible desencuentro entre los intereses personales y las expectativas familiares también aparece cuando los nietos prefieren una carrera fuera del negocio , por lo que la continuidad exige conocer qué quiere hacer cada integrante.
Una herramienta para ordenar la elección es el consejo de administración, siempre que tenga una participación real en las decisiones y pueda evaluar a los candidatos con criterios profesionales, además de acompañar a quien asuma el mando.
“Porque si tienes un consejo de administración potente, te va a ayudar primero a elegir a la persona más capaz, no a quien tú más quieres o a tu consentido o consentida. Y segundo, le va a ayudar a esa persona a tomar buenas decisiones”, mencionó Aparicio.
No obstante, solo 7% de las firmas familiares tiene un nivel óptimo de institucionalización, y 64% requiere trabajar intensamente en ese ámbito, entendido como el desarrollo de estructuras que permitan funcionar sin depender de una o pocas personas.
Aparicio insistió en que el buen desempeño actual no garantiza la continuidad del negocio. Y para los hijos, contar con un horizonte claro ayuda a decidir si quieren dirigir, participar como propietarios o hacer su carrera fuera de la empresa, sin dejar su futuro profesional sujeto a una espera indefinida.