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Los bancos centrales pueden contribuir a reducir la desigualdad, dice Carstens

Una elevada inflación y las recesiones pueden ser extremadamente costosas en materia de desigualdad, dijo el director general del BIS.
jue 06 mayo 2021 05:12 PM
Agustín Carstens BIS bancos centrales equidad
La entrada de las grandes tecnologías en los servicios financieros da lugar a nuevos desafíos en torno a la concentración del poder del mercado, advierte el organismo liderado por Agustín Carstens.

Los bancos centrales están conscientes del impacto que sus acciones pueden tener en materia de distribución del ingreso en el corto plazo, esto a pesar de que la desigualdad no es un fenómeno monetario, dijo Agustín Carstens, director general del Banco Internacional de Pagos (BIS, por sus siglas en inglés).

“Si bien no cuentan con las herramientas necesarias para lograr resultados distributivos específicos además de sus objetivos establecidos, pueden contribuir en gran medida a una sociedad equitativa mediante el cumplimiento de sus mandatos”, aseguró Carstens en un discurso que dio en el Centro de Finanzas Bendheim de la Universidad de Princeton.

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Lo anterior, significa mantener la economía en equilibrio, de modo que prevalezca la estabilidad financiera, macroeconómica y de precios. La alta inflación y las recesiones pueden resultar extremadamente costosas para la desigualdad.

Mantener la economía en equilibrio no es algo que la política monetaria pueda hacer sola. Además, los cambios en la naturaleza del ciclo económico, en los que los factores financieros tienen un papel más importante, han complicado las compensaciones a las que se enfrenta la política monetaria, explicó.

“Para abordar estas compensaciones, otras políticas deben desempeñar su papel, especialmente las prudenciales, fiscales y estructurales. Se necesita una combinación de políticas equilibrada y completa. No debemos olvidar que los bancos centrales también pueden ayudar a lograr una sociedad más equitativa a través de una serie de funciones no monetarias que les atribuye la ley”, agregó el ex gobernador del Banco de México (Banxico).

Explicó que existen aspectos que afectan a los más desfavorecidos como: sistemas educativos deficientes, falta de acceso a la atención médica, falta de competencia; una inadecuada protección al consumidor y mercados laborales mal regulados.

"Algunos puntos que acabo de mencionar pertenecen al sistema financiero y, en algunos países, caen dentro del ámbito de las funciones no monetarias atribuidas a los bancos centrales por ley”, detalló el director general del BIS.

La política fiscal es un ejemplo de lo fuertes que pueden llegar a ser las políticas gubernamentales, pues cuentan con las herramientas para mitigar la desigualdad. Mientras que las políticas estructurales, al abordar algunas de las causas de la desigualdad, son igualmente importantes, concluyó Carstens.

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