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El impacto de COVID-19 en el empleo será peor de lo previsto, advierte OIT

La Organización Internacional del Trabajo prevé que la pandemia destruirá 125 millones de empleos en 2021 y advierte que la vacunación y la falta de estímulos fiscales en países pobres es la clave.
mié 27 octubre 2021 11:02 AM
Por cada 14 personas vacunadas se crea un puesto laboral más en el mundo
La Organización Internacional del Trabajo también advierte que la lenta recuperación del empleo y las bajas tasas de vacunación afectarán los niveles de productividad de países en desarrollo.

La pandemia de coronavirus destruirá en 2021 el equivalente a 125 millones de puestos de trabajo en todo el mundo, advirtió hoy la Organización Internacional del Trabajo. El avance de la vacunación en países en desarrollo es la clave para revertir esta situación pues, según la organización, se crea un puesto adicional por cada 14 personas vacunadas.

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A mediados de año la organización había estimado que a finales de 2021 se perderían horas de trabajo equivalentes a 100 millones de empleos, una cifra que la OIT ha aumentado en 25 millones tras observar que en el tercer trimestre las cifras son incluso peores que a comienzos del año.

El lento avance de la vacunación en muchas economías en desarrollo, que impide el regreso a sus actividades de muchos trabajadores, unido a la falta de medidas de estímulo fiscal en esas mismas economías, son los principales factores del estancamiento y también de la divergencia entre países ricos y pobres.

De hecho, la organización traduce la relación entre vacunas y empleo con una simple fórmula: por cada 14 personas a las que se ha administrado una pauta completa de dosis, se crea un puesto adicional de trabajo en el mercado laboral mundial.

Sin vacunas, por ejemplo, la pérdida de puestos de trabajo en el segundo trimestre de 2021 no hubiera sido de 140 millones de empleos, como calcula el informe de la OIT, sino de 174 millones."Habíamos anticipado un crecimiento frágil pero estable tras el devastador impacto de la pandemia, pero ese relativo optimismo se ha borrado debido a las nuevas olas de la covid y una recuperación económica más lenta de lo esperado", destacó hoy el director general de la OIT, Guy Ryder, al presentar las cifras.

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En el primer trimestre de 2021 la pérdida de horas de trabajo equivalió a 131 millones de empleos, en el segundo subió a 140 millones, en el tercero se situó en 136 millones y para el cuarto se calcula que aún ascienda a 94 millones, según el informe sobre efectos de la pandemia en el empleo publicado hoy por la OIT.

Desigualdad en vacunas propicia desigualdad económica

La tasa de vacunación es clave, según la OIT, en estas disparidades, ya que más dosis administradas han supuesto en muchas economías un relajamiento de las restricciones en los lugares de trabajo.Esa tasa de vacunación roza el 60% en las economías de altos ingresos y sólo es del 1.5% en los países más pobres, lo que en términos laborales se traduce en que en el tercer trimestre casi dos tercios de los 136 millones de empleos perdidos -o equivalentes- se registraron en economías medias o bajas.

"El desempleo ha bajado pero la inactividad (personas que no buscan empleo) sigue siendo muy alta, y mujeres y jóvenes continúan estando desproporcionadamente afectados por la pérdida de trabajo", analizó Ryder.

A nivel regional, la disparidad se muestra en el hecho de que en Europa la pérdida de horas de trabajo respecto a los niveles prepandemia fue en el tercer trimestre del 2.5%, mientras que en Asia se situó en el 4.6 %; en África subió al 5.6 %; en América, al 5.4 %, y en los países árabes, al 6.5 %. Estas cifras concuerdan con la falta de vacunación en países más pobres.

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El peso de los estímulos fiscales

La falta de apoyos fiscales en los países poco desarrollados también ha redundado en una falta de creación de oportunidades para las personas que buscan empleos.

"En promedio, un aumento de los incentivos fiscales equivalente al 1% del PIB anual redunda en un aumento de 0.3 puntos porcentuales de la cantidad de horas de trabajo con respecto al último trimestre de 2019 en términos anualizados. Ese es un efecto mayor que el estimado previamente", indica la Organización Internacional del Trabajo en la octava edición del 'Observatorio de la OIT: la COVID-19 y el mundo del trabajo' .

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